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Hipolita y Matea Bolívar

Hoy sus restos reposan en la cripta de la familia Bolívar Capilla de la Santísima Trinidad

El exterminio de algunas tribus indígenas hecha por los conquistadores españoles en Venezuela, sumado a las protestas de las órdenes religiosas capuchinas, franciscanos, dominicanas y jesuitas ante los reyes católicos de España, por el maltrato que recibían esas tribus sometidas, ocasiono que dichos reyes autorizaran la importación de mujeres y hombres africanos, en calidad de esclavos.

Además de esta contribución, los “negros” ocuparon la parte más relegada de la estructura social de la Venezuela Colonial, los más sometidos y humillados. No se les reconocía la categoría de personas, eran solo objetos piezas útiles para trabajar y producir ganancias a los blancos.

A esta situación de explotación contribuían significativamente las escasas normas jurídicas españolas existentes para proteger a estos esclavos. Solo se obligaba a sus propios propietarios a la alimentación, a no ponerlos a trabajar con la edad avanzada y podían asignarle un procurador de pobres para su defensa en caso de excesiva crueldad injustificada.

Los esclavos negros realizaban los trabajos agrícolas y las esclavas negras se desempeñaban como cocineras, lavadoras, planchadoras, parteras, nodrizas, criadoras y en todo los servicios domésticos.

Miguel Acosta Saignes en su obra “Vida de los esclavos negros en Venezuela” señala que… el ama negra tenía bajo su custodia la educación del niño por la confianza que a través de loa años se fue depositando en ella, sin existir promiscuidad se notaba una impalpable plasmación del espíritu infantil a través de esta segunda mama, que fue la esclava.

Así que los oficios domésticos, el amamantamiento y la crianza de los hijos permitieron la participación de estas esclavas negras, en la formación de valores, creencias y actitudes en los niños blancos.

Como ejemplo de esta realidad de la Venezuela Colonial, específicamente en San Mateo, están dos negras: Hipólito y Matea, esclavas que han sido resaltadas por la historia, por ser estas nodriza y aya del niño Simón Bolívar a finales del siglo XVIII.

HIPOLITA BOLIVAR

Negra esclava nacida en 1763 en el Ingenio de San Mateo, su apellido lo tomo de la familia Bolívar. Tenía 20 años cuando nació Simón Bolívar. Vicente Lecuna en su trabajo “Catalogo de errores y calumnias en la Historia de Bolívar”, dice “Hipólita la verdadera criadora del Libertador… fue traída de San Mateo con ese objeto. Era de buen tamaño y de grueso regular, mujer inteligente, se apasiono del niño lo cuidaba a la par de su madre”.

Como la madre de Simón, Concepción Palacios, estaba enferma de tuberculosis se le imposibilitaba amamantar a su cuarto hijo, su amiga española –cubana Inés Mancebo de Mijares “le hizo las entrañas” al niño amamantándolo por mes luego se lo entregó a la negra Hipólita, su madre negra, para que continuara con la lactancia.

Este desempeño como nodriza fue siempre reconocido y recordado por Bolívar mostrando en sus cartas de 1825 y 1827; más cuando dice “su leche ha alimentado mi vida y no he conocido otro padre que a ella”. Bolívar le concedió la libertad en 1821, después de la Batalla de Carabobo, residenciándose Hipólita en la subida del Calvario, en la ciudad de Caracas.

Murió Hipólita Bolívar en la ciudad de Caracas el 25 de junio de 1835 a los 72 años y fue sepultada en el Cementerio Parroquial de San Pablo.
Carlos Gómez Botero en su obra “La infancia del Libertador y la Negra Hipólita” (1980) señala que luego de transcurrido varios años de la muerte de Hipólita, sus restos fueron trasladados al Cementerio General del Sur, sin embargo no existe registro de ingreso, si está localizada su tumba.

LA NEGRA MATEA AYA DEL LIBERTADOR

Matea Bolívar nació en San José de Tiznado, estado Guárico, en el hato “El Totumo” propiedad de Juan Vicente Bolívar, padre del Libertador Simón Bolívar. No existe total acuerdo en cuanto a la fecha del nacimiento, unos autores señalan el 21 de septiembre del año 1773, otros lo ubican entre los años 1778 y 1779.

Refiere la señora Antonia Esteller, nieta de María Antonieta Bolívar, en el Universal 1-7-1926, pag.5. Que la negra Matea llego a la residencia caraqueña de la familia Bolívar, a la edad de nueve años, como criada de mano y hacía de niñera del pequeño Simón Bolívar. Posteriormente se encarga de la atención de la esposa del libertador, señora María Teresa, en enero del año 1803.

Fue testigo la Negra Matea del llamado sitio de San Mateo durante 40 días en los meses de febrero- marzo de 1814, cuando Bolívar estableció su cuartel general en San Mateo para enfrentar el ejército de Boves y Morales. Presencia Matea la explosión del parque de pertrechos en el Ingenio Bolívar y el sacrificio del Capitán neogranadino Antonio Ricaurte.

Luego de la muerte de María Antonia Bolívar, hermana del Libertador, el 7 de octubre de 1842, la negra Matea se residencia en la casa de Valentina Clemente Camacho, hija de María Antonia. Fue entrevistada por el periodista colombiano Alberto Urdaneta en 1883 para el Papel Periódico Ilustrado (28-10-1883) en esta entrevista aparece un retrato vivo de Matea cuando tenía más de cien años. A partir de esa grafica podemos conocer su rostro, rasgos dominantes, fortaleza y el apoyo en bastón para caminar.

Participo Matea el 28 de octubre de 1876 en los actos programados con motivo del traslado de los restos mortales del Libertador desde la Catedral de Caracas hasta el Panteón Nacional, estuvo acompañada del general Antonio Guzmán Blanco, Presidente de la República.

La negra Matea Bolívar muere en Caracas el 29 de marzo de 1886, ejercía la Presidencia de la República el General Joaquín Crespo, quien estuvo presente con su gabinete en el acto fúnebre. Sus restos primero reposaron en el Cementerio General del Sur, en el segundo cuerpo, sección “C” donde en una lápida está escrita: “MATEA BOLIVAR AYA DEL LIBERTADOR SIMON BOLIVAR, MURIO A LOS 121 AÑOS”.

Hoy sus restos reposan en la cripta de la familia Bolívar Capilla de la Santísima Trinidad, en la Catedral de Caracas, junto a Juan Vicente Bolívar, María de la Concepción Palacios, María Teresa del Toro, María Antonieta Bolívar de Clemente y Juana Bolívar de Palacios. Dice la inscripción: EN ESTE LUGAR REPOSASAN LOS RESTOS DE MATEA BOLIVAR NIÑERA DEL LIBERTADOR.

 

Por Víctor Ángel Rivero

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Katherine Dona Cumana

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