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El Caracazo: vandalismo o rebelión popular

Este martes 27 de febrero se cumplen 29 años de la revuelta popular denominada el Caracazo, que según los analistas fue la repuesta al conjunto de medidas económicas realizadas por el entonces presidente de la República Carlos Andrés Pérez en 1.989

 

Aunque popularmente se conoce como el Caracazo, en realidad comenzó en la ciudad Guarenas, cuando empezó con una ola de protestas por el aumento del pasaje y el aumento de los precios de los alimentos, rapidamente la ciudad capital se contagiaría de las olas de las protestas iniciandose de esa forma lo que se le llamaría el Caracazo.

Se estiman extraoficialmente que ese día perecieron cerca de 3.000 personas, de las cuales solo 300 fueron confirmadas por el Gobierno de ese entonces y cercano a las tres mil personas hasta la actualidad se encuentran desaparecidas.

 

En cuanto a las pérdidas materiales se calcularon alrededor de unos 6.000 millones de bolívares, de los cuales solo la mitad estaban asegurados y para sacar un cálculo del daño  ocurrido, para ese entonces el salario mínimo se encontraba en 2.500 Bolívares.

 

Los negocios saqueados solo en Caracas se pudo contabilizar de la siguiente forma: 900 bodegas, 131 supermercados, 95 ferreterías, 62 papelerías 850 negocios de mercancía en general.

 

Pero ante todo esto cuales fueron los antecedentes que precedieron al Caracazo del 27 de febrero de 1.989 y porqué se produjo.

 

Ya para febrero del 89 la economía venezolana empezó a caer después del boom petrolero de la década de los 70 lo que originó unos controles cambiarios en el Gobierno de Luis Herrera Campins llamado Recadi y el control de precio impuesto por Jaime Lusinchi, sin embargo estas medicas económicas, lejos de mejorar la situación en el país hizo fue agravarla.

 

En diciembre de  1988 resultó elegido con más del 52 % del padrón electoral, Carlos Andrés Pérez, quien a pesar de haber llegado con promesas de la inclusión social y haber sacada para ese entonces la cifra electoral más alta, éste decidió dar un vuelco total en sus promesas y el mismo le llamaría el gran viraje porque en vez de realizar las políticas de inclusión social se decidió a lanzar un paquete de medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional para tener una economía de libre mercado y que a largo plazo podría tener beneficios para el país.

 

Entre el conjunto de medidas realizadas por el Gobierno de Carlos Andrés Pérez tenemos las siguientes:

 

* Someterse a un programa bajo supervisión del Fondo Monetario Internacional con el fin de obtener aproximadamente 4500 millones de dólares en los 3 años siguientes.

·         Liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.

·         Unificación cambiaria con la eliminación de la tasa de cambio preferencial.

·         Determinación de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realización de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.

·         Liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica.

·         Anuncio del incremento no inmediato, sino gradual, de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico.

·         Aumento anual en el mercado nacional, durante 3 años, de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina.

·         Aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%.

·         Aumento de sueldos en la administración pública central entre el 5 y el 30% e incremento del salario mínimo.

·         Eliminación progresiva de los aranceles a la importación.

·         Reducción del déficit fiscal a no más del 4% del producto territorial bruto.

·         Congelación de cargos en la administración pública.

 

A principios de 1989, la pobreza en la cual vivían cinco de cada diez hogares venezolanos se recrudeció por los recortes aplicados por Pérez en los recursos destinados a atender las necesidades del pueblo. Así, la cifra de “gasto” social, como era concebido bajó de 7,3% en 1988 a 6,9% para 1989. El presupuesto para educación se redujo de 12.005 a 10.635 millones de bolívares; igualmente, los recursos para la salud descendieron de 5.599 a 4.311 millones.

 

Por el motivo ante expuesto se podría decir que fue una rebelión popular, pero, después de haber pasado esa fecha que no todos recuerdan como una fecha grata, sino un día en que se enlutó a miles de hogares venezolanos.

Pero no solo se enlutó a miles de hogares venezolanos, sino, que a miles de venezolanos que con sacrificio habían montando algunos negocios que les costó hasta 30 años crearlos en un solo día se fueron a la ruina dejando de llevar el sustento que tenían para sus hijos y después de ocurrido eso no volverían a recuperarse.

 

También después de ocurrir los saqueos tanto en Caracas como en las otras ciudades que se presentaron los disturbios el mismo pueblo que saqueó sufrió de las consecuencias de costarle conseguir los alimentos ya que los lugares que tenían para abastecerse habían sido destrozados y pasó tiempo para que se normalizara la escasez producida por la falta de negocios en las localidades.

 

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Acerca del Autor

Martín Flores Araujo

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta de Maracaibo, estado Zulia. Músico, Oboísta y compositor, Es autor de varias obras Musicales y Literarias, además de haber realizado diversos Documentales y videos institucionales, así como diversos trabajados en medios tanto impresos como digitales.

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