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Cedeño: Linchamientos “Un victimario convertido en víctima”

Venezuela para finales de 2014 se posicionó como el segundo país con más homicidios en el mundo, de acuerdo con cifras del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

Venezuela para finales de 2014 se posicionó como el segundo país con más homicidios en el mundo, de acuerdo con cifras del Observatorio  Venezolano de Violencia (OVV). Para el 2015 alcanzó una tasa de asesinatos de 90 por cada 100 mil habitantes. Y ese mismo año la capital venezolana cierra como la primera ciudad con más muertes violentas en el mundo, según informe anual del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia (CCSPJP).

El ritmo acelerado que ha tenido la violencia en el país a partir de 2014, la ha llevado a cobrarse miles de vidas de todos los sectores sociales y de todas las tendencias políticas. Así como a instaurarse una arcaica forma de administrar “justicia” por parte de los ciudadanos: los conocidos linchamientos.

Con la alta tasa de impunidad que hay en el país, según la OVV. La población venezolana ha comenzando a tomar “la justicia” en sus manos, dando camino a una ola de linchamientos que si bien comenzaron a finales de 2015, en donde solo se registraron dos casos, en lo que va de 2016 se han declarado 24 acontecimientos, de acuerdo con la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, quien además resaltó que 20 personas fallecieron por estos actos y 17 resultaron lesionadas.

En relación a este tema se realizó una entrevista exclusiva para El Clarín al sociólogo Luis Cedeño, Director Ejecutivo de la Organización Paz Activa, así como a otros expertos quienes nos expresan su punto de vista.

“Un victimario convertido en víctima”

Cedeño aclara, que existen varios factores para que las personas incurran a estos actos de linchamientos.

Tradicionalmente en Venezuela estos hechos existían pero no se registraban más de 20 linchamientos al año. Sin embargo,  estos sucesos se manifestaban por delitos especialmente aborrecibles  que causaban un gran estupor en la sociedad como lo son: la violación sexual, el abuso sexual a niños y el asesinato a ancianos o a menores.

De igual manera, Cedeño añadió que estos linchamientos ocurrían en su mayoría en zonas rurales muy alejadas de los centros urbanos, donde el acceso a la justicia era muy limitado, “las personas veían; uno que el Estado no les colocaba ningún tipo de sanción, dos que la victimización era continua y no se aplicaba ningún castigo, y tres cuando la personas encontraban infraganti al victimario los linchamientos se generaban de forma espontaneo”.

“Lo que hemos observado recientemente, es que este hecho está ocurriendo con más frecuencia en los centros urbanos y los linchamientos ya no son por delitos graves, sino por actos menores como carteristas o ladrones. Ocasionando que un victimario pueda convertirse en víctima”, expresó el sociólogo.

Por otro lado, algunos expertos concuerdan con las máximas autoridades del país, en cuanto a que las personas involucradas en estos linchamientos incurren en un delito, en vista que ningún individuo tiene la facultad de apartar las leyes y tomar la justicia en sus manos.

Según informe del CCSPJP revelado en el 2016, la ciudad de caracas, Venezuela alcanzó una tasa de 119,87 homicidios por cada 100 mil habitantes en el 2015.

De igual manera, expertos explican que la delincuencia tiene su origen en una serie de condiciones sociales: falta de educación, falta de oportunidades, falta de empleos, entre otros. En donde, ciertamente la población venezolana desde el 2014 hasta la fecha ha visto como estos problemas se han agudizado.

Las redes sociales y su participación en el hecho

El Director de la asociación civil sin fines de lucro expresa, que hay un factor que no se puede descartar y es el de la imitación.  Hoy en días las nuevas tecnologías, así como las redes sociales facilitan la difusión de imágenes y videos de forma muy rápida al punto de volverse virales, lo que resulta un agente importante en la percepción que tienen las personas sobre los linchamientos.

“En principio causa mucha alarma, pero después inclusive la gente empieza a razonar y aunque no lo justifican sí lo entienden. Pero, luego hay otro grupo de personas que no solo lo justifican y lo entienden sino que lo promocionan” agregó Cedeño.

“Ante un Estado que no ofrece ningún tipo penalidad, ni de control frente un auge delictivo que claramente se les ha ido de las manos. Las personas comienzan a ver viable el fenómeno del linchamiento. Lo que ha ocasionado que ciertas comunidades se organicen y empiecen a colgar carteles con anuncios como ’aquí se lincha’”, reveló el director.

¿Ojo por ojo diente por diente?

Cedeño, aseveró que “los linchamientos básicamente, ocurren por un desmontaje del manejo del monopolio de la violencia por parte del Estado. Tanto es así que muchas veces la policía no puede hacer nada, porque no tiene las capacidades de controlar la violencia de las personas”.

De igual forma, el sociólogo considera que los entes de seguridad presentan la misma frustración que el venezolano común acerca de la impunidad, sumado al colapso del sistema penitenciario que actualmente vive el país.

“Estos policías al saber que los delincuentes no tendrán otra sanción entregan al criminal a la turba para que obtenga su castigo, como parte, quizás, de una ´justicia social´”. Comentó, Luis Cedeño con respecto a videos que aluden a este acto.

“Pero es aquí donde los linchamientos adquieren dimensiones importantes, porque no es concebible que una persona que solo estuviera robando termine con una pena de muerte, ya que es una pena de muerte lo que ahí ocurre”, manifestó el sociólogo.

Entonces, de acuerdo con Cedeño la ausencia que muestra el gobierno en cuanto a la administración de la violencia, deja un espacio abierto para la libre interpretación de la sociedad de cómo debe aplicarse la justicia.

De igual manera, el entrevistado afirma que los linchamientos son el reflejo de una crisis ciudadana por la que está atravesando Venezuela actualmente.

Miedo vs deseo de “justicia”

Existen dos factores. Primero, cuando el victimario se convierte en víctima:

Cedeño, aclara que el miedo se pierde en el momento que numéricamente se supera al victimario. “En estos episodios de linchamientos espontáneos reaccionan uno, dos, tres hasta 10 personas, en este punto el grupo supera en cantidad al victimario y ya no es visto como una amenaza”, expresó el director.

Segundo, cuando se pierde el miedo a la sanción superior del Estado:

Es decir, según el sociólogo debido a la gran impunidad las personas piensan que como no existe un estado derecho que los defienda a ellos, tampoco hay un gobierno que defienda al delincuente.

“Entonces, son dos temores que se pierden, a este se le puede agregar el moral y el ético porque a la persona ya no le importa si el acto que está cometiendo está bien o está mal. Asimismo, desaparece el temor que el Estado me pueda sancionar en un futuro. Por lo que este miedo ya no existe porque el Estado no existe”, dilucidó Luis Cedeño.

Finalmente, es importante resaltar las declaraciones que hizo del Defensor del Pueblo Tarek William Saab “El linchamiento es algo criminal y si bien es cierto que hay una gran impunidad, hay que entregar esos criminales a la fuerzas del Estado y exigirles que cumplan con sus deberes”.

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elclarin

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