• Exclusiva El Clarin

La Sayona de Maracay: por un hombre mata a padres e hija

viernes, 7 octubre 2016
Por Editor Martín Flores

La Sayona de Maracay: por un hombre mata a padres e hija

La Sayona personaje de la mitología venezolana que fue maldecida por asesinar a su propia madre por el amor de un hombre pareciera que se hubiese hecho realidad en Aragua. Sucede que este sábado primero de octubre la población aragüeña ve aterrada el asesinato de la profesora de educación especial ya jubilada identificada como Addaya Virginia Hernández de 67 años junto a dos heridos de gravedad, su esposo, el profesor Omar Hernández Santiago de 72 años  y a su pequeña nieta Luisana Blanco Hernández de once años de edad, luego de un robo en su casa

crimen-de-profesores

Más estupor causa de que fue su propia hija Ana Hernández (38), madre  de la pequeña Luisana, quien planificó el robo y posterior asesinato de sus padres y su hija,  en venganza porque no estaban de acuerdo con el romance que la mujer tenía con un albañil, que posteriormente se convertiría en el verdugo de la familia Hernández.

Se supo que anteriormente Ana Hernández estuvo casada, matrimonio del cual nacería Luisana Blanco, y sus padres no estaban a favor de ese matrimonio, luego se divorció en malos términos.

Luisana Blanco Hernández. Actualmente todavía grave

Luisana Blanco Hernández

Después del divorcio se mudó a la casa de sus padres, quienes le ayudan hasta para criar a su hija ya que estaba desempleada. Poco tiempo después de mudarse,  llegando un día a su casa se le descompuso el carro y un albañil de la construcción identificado como Víctor Ángel Brito (45) que estaba frente a su casa le prestó ayuda y de allí nacería una relación que no es del agrado de sus padres.

Ante esta situación, Ana empieza a maquinar la forma cómo deshacerse de sus padres que no le permitían “ser feliz” y la tenían obstinada, según sus declaraciones.

hija-parricida-profesores

Según declaró, ella se habría reunido con Brito y otros cómplices en San Mateo para  planificar robar la camioneta y otros objetos de valor como televisores, los cuales después iban a vender para tener capital para vivir juntos.

El fatídico sábado, el día en que se ponía en marcha el plan siniestro de Ana, les indica a sus familiares que va a realizar una diligencia, (encontrarse con los asesinos) de su familia. Regresa a las cinco de la tarde y les abre la puerta a sus cómplices para que inicien el macabro plan.

Al ingresar al domicilio encierran a la familia en una habitación y en el desespero la niña empieza a gritar causando enojo de la madre y para callarla se abalanzan sobre ella, pero su abuelo se atraviesa en su intento de defenderla, pero, recibe varios golpes dejándole inconsciente y a la niña le dan un fuerte golpe en la cabeza con una culata de un rifle, dejándola sin conciencia.

La profesora Hernández también intentó proteger a la pequeña, pero, los antisociales la golpearon tan fuerte con varios culetazos que la mataron en el acto.

Después de esta escena dantesca la hija con los malhechores se retiran de la residencia y ella llega tres horas después y empieza toda una melodramatización al estilo de las novelas de Corín Tellado y gritaba que robaron en su casa y que su madre está muerta y su papá e hija están graves.

Los vecinos acudieron a ayudarla y trasladaron a su abuelo, hasta un centro asistencial privado, mientras que la niña fue traslada hasta el Hospital Central de Maracay. Luego de varios días de agonía fallece el martes el Profesor Omar Hernández y el miércoles, la pequeña Luisana muere aproximadamente a las seis de la tarde.

Los sabuesos del CICPC después de varias investigaciones e interrogatorios a Ana Hernández, en los cuales ella a cada rato se contradecía, pudieron escuchar su confesión de que ella había planificado el robo y el homicidio de sus padres e hija porque “la tenían obstinada” y no le dejaban estar con su amor Víctor Brito.

El jueves en la noche, la matricida, parricida y asesina de su propia hija, Ana Hernández, recibió orden de traslado para el anexo femenino de la cárcel de Tocorón en el estado Aragua, sumándose a sus delitos la denuncia de la LOPNA por maltratos a su hija. En próxima audiencia se determinará si ella asume toda la culpa por los homicidios o si por el contrario se declara inocente, lo que implicaría su pase a juicio.

Ana Hernández sellaría su destino como homicida por llevar su vida contrariando a sus padres por sus controversiales  relaciones y por su decisión de vengarse de sus padres por no aprobarle el tipo de relación que mantenía con el albañil que los asesinó y ahora, pasa a la historia criminal del país como la nueva sayona de Maracay, maquinadora de unos de los homicidios más impactantes que ha vivido el país, reviviendo así, la trágica historia de La Sayona, asesina de su propia madre por el amor obsesivo hacia un hombre.

Compartido
Loading...

Noticias recientes