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Rafael Avila: Del sistema de banca en Venezuela (I)

Este artículo pretende mostrar la evolución cualitativa de la banca en Venezuela.

El inicio de esta historia se remonta a mucho tiempo atrás: a la colonia.

 

Etapa colonial

Previos

En la época en que la Corona española entrega en concesión estos territoriosa Los Welser, grupo económico de origen alemán, durante el siglo XVI, el comercio se basaba en el trueque y las perlas fungían como moneda.

En la actividad comercial se verificaba la Ley de Gresham, pues la moneda “mala” (la menos valorada por las personas) reemplazaba en las transacciones a la moneda “buena” (la más valorada por las personas). La gente prefería atesorar la moneda “buena”, y comerciar con la moneda “mala”. Se daba el comercio de cacao con México, y tanto en esta dinámica, como en el comercio con las Antillas, la moneda “buena” se iba hacia esos destinos, y la “mala” se quedaba circulando internamente. Por esta razón, la Casa Guipuzcoana, quien encargada de estas tierras en concesión, tenía que cobrar impuestos y enterarlos a la Corona, empieza a recibir y en consecuencia a enviar a España, la moneda “mala”. El comercio con México y con las Antillas, se llevaba la moneda “buena”, y el comercio con España la moneda “mala”.

 

Propuesta Ábalos (1775)

En 1775, el Intendente Ábalos, funcionario de la Corona española, propone la creación de un primer banco de emisión, con el objetivo de controlar la moneda y así contrarrestar el contrabando con las Antillas, y lograr captar la moneda “buena” para que a través de la Guipuzcoana llegara a las arcas de la península europea.

La propuesta es rechazada por la Corona, en particular por Su Majestad Carlos III, muy en la línea del ambiente libertario que predominada en esta casa real por esos tiempos.

 

Banco Nacional de San Carlos (1782)

Hacia finales del siglo XVIII, la Corona española sufría un déficit en sus cuentas fiscales, producto del excesivo gasto para financiar las frecuentes guerras (España vs. Inglaterra 1779-1782). Este gasto se cubría con dinero inorgánico, vales y letras, que algunos de ellos luego no eran honrados (pagados).

Dada esta situación de crisis fiscal, y la dificultad que enfrenta la Corona para conseguir financiamiento, producto de la mala señal que da el impago de las deudas, aparece la idea de crear un banco para la Península y para las Colonias.

Se proponía que este banco pudiera efectuar operaciones como anticipos, financiamientos, y descuentos de títulos del Fisco; y que financiara la provisión de víveres y vestimenta al Ejército y a la Armada.

Se estimaba que el capital inicial de este banco fuera de 15 millonesde pesos fuertes. Esta idea de fundar esta institución financiera, no llega a concretar en Venezuela.

 

Sociedad de Comercio de Caracas (1805)

Hacia inicios del siglo XIX, la Corona emite una autorización para el libre comercio (finales S. XVIII), con el objetivo de lograr expansión y diversificación de la actividad productiva.

La Guerra España-Inglaterra amenaza con reeditarse. Se dificulta el comercio, entre otras cosas, por el hostigamiento de flotas británicas a flotas españolas. Se emprende un programa de obras públicas y se estimula la economía, sin embargo, cae el comercio produciéndose desabastecimiento de bienes básicos, y quebranto.

Dadas las circunstancias, los comerciantes buscan organizarse, y se crea la Bolsa de Comercio de Caracas, espacio para compartir ideas, entretenimiento y hacer vínculos de negocios (Casa de Bolsa o Recreo), y emprenden el intercambio económico con países neutrales en la guerra, para subsanar la situación de desabastecimiento.

En estas condiciones de la actividad económica, pulperías y abastos comienzan a prestar servicios como cambistas de monedas, convirtiéndose así en los ancestros de los bancos en Venezuela.

 

Etapa independentista

En esta época, entre los años de 1810-1812, un pensador liberal británico de nombre William Burke, tiene mucha influencia enlos líderes separatistas venezolanos, y en las élites de por entonces.

Francisco de Miranda, en 1811-1812, presenta un proyecto de banco que tuviera la potestad de emitir papel moneda respaldado en bienes (tipo Assignats franceses).

Se presenta la idea de establecer en el país al Banco o Monte de Piedad (1812), cuya propuesta de negocios era poder otorgar créditos pero con un cobro de intereses bajos, sólo para cubrir gastos operativos de la institución financiera.

Por otra parte, la Constitución de Angostura (1819) deja abierta la posibilidad de crear un banco nacional.

Todas estas ideas de constitución de un banco no prosperan.

En palabras del mismo Simón Bolívar, en su Manifiesto de Cartagena (Diciembre 15, 1812), alerta sobre la emisión de dinero inorgánico:

“La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores, provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque la obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda, sin otras garantías que las fuerzas y las rentas imaginarias de la confederación. Esta nueva moneda pareció a los ojos de los más, una violación manifiesta del derecho de propiedad, porque se conceptuaban despojados de objetos de intrínseco valor, en cambio de otros cuyo precio era incierto y aun ideal. El papel moneda remató el descontento de los estólidos pueblos internos, que llamaron al comandante de las tropas españolas, para que viniese a librarlos de una moneda que veían con más horror que la servidumbre.”

 

Bueno amigos, dejémoslo en este punto por los momentos. En el próximo artículo continuaremos desarrollando este interesante tema.

Entender la economía política de la inflación y de los controles, identificar ganadores y perdedores, nos permite entender por qué es difícil cambiar el statu quo.

 

@rjavilad

[email protected]

www.rafael-avila.net

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Acerca del Autor

Rafael Ávila

Ingeniero Civil, UCAB (1998). Master en Administración de Empresas, IESA (2002), Master en Políticas Públicas, IESA (2005), Master en Finanzas, IESA (2005), Caracas, Venezuela. PhD. in Economics (candidato) de la SMC University, Zug, Suiza (en etapa de Tesis Doctoral). Profesor con concentración en Contabilidad, Finanzas Personales, Economía, Emprendimiento, Evaluación de Proyectos y Finanzas Corporativas, en IESA, UCAB, Universidad Monteávila e Instituto de Finanzas y Empresas, en Caracas, y en el IGEZ (Maracaibo, Edo. Zulia).

Ha sido ponente en distintos foros, nacionales e internacionales, sobre Economía y Finanzas, y Emprendimiento. Columnista en diarios web de alcance nacional, regional y universitario. Es Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Monteávila. Es director-fundador del Centro de Estudios para la Innovación y el Emprendimiento de la Universidad Monteávila, del Centro de Políticas Públicas “Siglo y Compromiso”, del Centro de Estudios Políticos “Tomás Moro” y del Centro de Estudios Empresariales “Idea y Emprende”

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