Opinión

Rafael Avila: de la intervención y su (i)lógica mecánica (I)

Martes, 8 Agosto 2017
Por

Rafael Avila: de la intervención y su (i)lógica mecánica (I)

Dados los terribles resultados de las políticas económicas de las últimas casi dos décadas: desempleo, escasez, hiperinflación y pobreza -sólo por mencionar sus rasgos más resaltantes-; aunados a la cada vez mayor intervención del Estado en la economía; y dada la alta correlación que existe entre el decrecimiento económico de los países y la intervención gubernamental, he considerado que quizá sea interesante para algunos, hacer ciertos comentarios sobre la intervención del gobierno en la economía y su mecánica; comentarios que nos tomará una serie de artículos.

Preliminarmente, me parece necesario recordar unas definiciones claves en economía: sistema de precios, información descentralizada, división del trabajo y, coordinación descentralizada vs.planificacióncentral.

Sistema de Precios

Los precios en la economía dan señales, cual semáforos. De ahí la importancia de que sean libres. Un precio controlado pierde el poder de dar señales, que son fundamentales para tomar decisiones en la economía. Para ilustrar este punto, supongamos que el precio de algún bien o servicio en la economía comienza a elevarse. Este hecho da la señal de que hay un exceso de demanda sobre la oferta de ese bien que hay en tal momento: hay escasez de ese bien o servicio. Dicho de otra manera, se da la señal de que hay una necesidad de ese bien o servicio en la economía que no está siendo satisfecha por la oferta presente. Por lo tanto, es una señal para que un emprendedor vea una oportunidad de negocios, intente satisfacer esa demanda, genere oferta y los precios se auto-regulen.

Pero sin la posibilidad de moverse libremente, el precio pierde la capacidad de dar esa señal, y nadie se entera por esa vía de la situación de escasez, prolongando la penuria.

Una señal también se daría si el precio de un bien o servicio comenzara a caer. Da la señal de que hay un exceso de oferta sobre la demanda de tal bien o servicio: hay excedente de ese bien o servicio. Dicho de otra manera, se da la señal de que no hay tanta necesidad de ese bien o servicio en la economía que está siendo más que satisfecha por la oferta presente. Por lo tanto, es una señal para que un emprendedor no vea una oportunidad de negocios allí, o se retire, recortando oferta y los precios se auto-regulen.

Ilustremos con un sencillo ejemplo. Supongamos que en un pueblo está todo funcionando bien: suficiente provisión de bienes y servicios, precios estables, y servicios públicos funcionando. Imaginemos también que en ese pueblo, en estos momentos,hay bienes como velas, linternas, baterías, alimentos enlatados, carpas, balsas, que tienen precios relativamente bajos porque se necesitan poco. Supongamos que de repente, la tranquilidad de este pueblo se perturba: llega una tormenta eléctrica de proporciones inesperadas, y se producen inundaciones y suspensión del servicio eléctrico. Repentinamente, aquellos bienes que eran poco necesarios en una situación normal, comienzan a demandarse (porque se necesitan) cada vez más. ¿Qué se espera ocurra con sus precios? No debería sorprendernos que si tales precios se pueden mover libremente, tiendan a elevarse, según el exceso de demanda sobre la oferta dada; comienzan a escasear estos bienes. El cada vez más elevado precio de los mencionados bienes, funge de señal para un emprendedor: hacen falta estos bienes en el pueblo. Por ejemplo, un empresario de un pueblo vecino al ver dicha señal, puede enviar un lote importante de tales bienes, para aprovechar la oportunidad que se ha generado. Por una parte, él se beneficia, y por otra, el pueblo también se beneficia reduciendo la escasez de dichos bienes, y estabilizándose el precio, que hasta podría descender.Tal como ocurre en los intercambios libres y voluntarios, ambos (vendedor y comprador) ganan; ambos mejoran su bienestar y así el de la sociedad como un todo, si no se generan externalidades negativas por este intercambio.

Pero si el precio de esos bienes hubiese estado controlado, es decir, legalmente no pudieran ser vendidos a un precio superior al fijado por la regulación, la señal no se habría podido dar con la nitidez necesaria, no se habría visto la oportunidad para el emprendedor, éste no habría producido (u ofrecido) mayor cantidad de esos bienes, no los hubiese enviado al pueblo, y no se habría satisfecho la demanda, ni reducido la escasez, prolongando la penuria.

De lo anterior, la importancia que tiene para la sociedad que los precios puedan ajustarse libremente. Dicho de otra forma, la importancia que tiene entender lo perjudicial de los controles de precios.

Información descentralizada

Otro aspecto a considerar es la característica de descentralizados que tienen la información y el conocimiento. Nadie tiene la información y/o conocimiento absoluto de todo en la vida; sino Dios. Nosotros las personas, tenemos conocimiento limitado e información limitada de los temas en la vida. No sabemos, ni podemos saber, dado nuestro limitado cerebro humano, nuestra limitada inteligencia y capacidad, todo de todo en la vida. Nos especializamos en ciertos temas y sufrimos de lo que se conoce como la ignorancia racional: racionalmente decidimos especializarnos en algo, y dejamos de conocer a profundidad otros temas. Por lo tanto, el conocimiento está disperso. No hay manera, humana, de tener el conocimiento y la información presente, y menos la futura, absolutos de un temaen la vida. Y por esta realidad es que nos necesitamos unos y otros, somos interdependientes, para en conjunto tener un conocimiento e información más completos, aunque jamás absolutos.

División del trabajo

Otro concepto relevante en economía, es el de la división del trabajo. Humanamente no podemos proveernospor nosotros mismos de todo lo que necesitamos. La autarquía es imposible, e intentarlo es ineficiente. Nos necesitamos unos a otros para solventar nuestros problemas de escasez y estar mejor. Somos interdependientes. Nos especializamos en algo en lo que tenemos ventaja comparativa, lo producimos, y luego lo intercambiamos con el resto de la sociedad por aquellos bienes o servicios que necesitamos. De esta forma, vamos resolviendo el problema que para la sociedad representa la escasez, y estamos mejor; es más eficiente que pretender la autarquía. Esto es tan cierto y tan natural, tanto para las personas, como para las empresas, como para la sociedad como un todo.

Si además relacionamos este punto de la división del trabajo, con el anterior, de la información descentralizada, se ve la coherencia: precisamente a través de la especialización y luego el intercambio, el conocimiento y la información fluye, y todos nos beneficiamos; se supera no sólo la escasez, sino también la natural asimetría de información.

Coordinación descentralizada vs.planificación central

Otro tema que debemos revisar es comparar en cuanto a eficiencia, un arreglo institucional que promueva la coordinación descentralizada, y uno que tienda a la planificación central. Dicho de otra forma: evaluar cuál de los dos arreglos es más eficiente, y beneficioso para la sociedad. Este tema también tiene mucha relación con el de la información y el conocimiento disperso o descentralizado.

Dada la imposibilidad de tener absoluto conocimiento e información de cualquier tema en la vida, ni información presente y menos de la futura, se hace imposible el cálculo económico y la planificación o coordinación centralizada. Precisamente como la información y el conocimiento son dispersos, lo más eficiente es que nos coordinemos de forma descentralizada. Es imposible, e ineficiente pretenderlo, que alguien o un grupo de personas, controle, coordine y planifique centralizadamente todas las actividades que una sociedad lleva a cabo, entre ellas la producción de bienes y servicios. La asignación de recursos es más eficiente y mejor el resultado, cuando se permite la coordinación descentralizada de los miembros de la sociedad y el orden espontáneo.

Bueno amigos, por razones de espacio detengámonos en este punto, por los momentos. Continuaremos argumentando la lógica (o ilógica) de la intervención, en el próximo artículo.

Entender de economía política, identificar ganadores y perdedores, nos permite entender por qué es difícil cambiar el statu quo.

 

@rjavilad

rjavilad@gmail.com

www.rafael-avila.net