Opinión

Yolanda Ramón: Esclerosis múltiple

martes, 11 julio 2017
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Yolanda Ramón: Esclerosis múltiple

ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, autoinmune, inflamatoria y desmielinizante del sistema nervioso central que afecta al cerebro y la médula espinal. La mielina es la membrana proteica rica en lípidos que cubre las vías nerviosas y permite que la conducción sea rápida y efectiva. Al presentarse alteraciones, perjudica la conducción y se producen síntomas que alteran la función del nervio inflamado. Se produce debido a que las células que forman parte del mecanismo de defensa: linfocitos T y linfocitos B, atacan las proteínas de la mielina. Esta respuesta autoinmune se desencadena por factores exógenos desconocidos en un paciente genéticamente susceptible, explicó el neurólogo Roberto Weiser. Entre los síntomas figuran: hormigueo, pérdida de sensibilidad al dolor, temperatura en uno o más miembros, debilidad o parálisis en uno o más miembros inferiores, pérdida o disminución de agudeza visual en un ojo, visión doble e inestabilidad para la marcha.

NEUMONÍA

La neumonía puede ser causada por distintos tipos de microorganismos. Los más comunes son las bacterias que se alojan en el tracto respiratorio inferior, pero adicionalmente existen virus, hongos e incluso agentes como la tuberculosis, que pueden producir la enfermedad; indicó el neumonólogo Rafael Fernández Villegas. Puede ser confundida con otras afecciones menos severas como la influenza. Hay síntomas que ayudan a su detección temprana: tos con expectoración, dificultad para respirar, dolores en el pecho al toser o inhalar, fiebre, decaimiento y malestar general. Las personas con mayor riesgo son los niños en sus primeros años de vida y los adultos de más de 65 años, por lo que se recomienda la vacunación contra el Streptococcus pneumoniae.

CÁNCER BUCAL

Dolor orofacial, cáncer de boca o de garganta, infecciones y úlceras bucales, enfermedades periodontales (de las encías), caries, pérdida de dientes y otras patologías limitan la capacidad de morder, masticar, sonreír y hablar. No es posible prevenir todos los casos de cáncer de cavidad oral y de orofaringe, pero el riesgo se puede reducir significativamente al evitar cigarrillo y alcohol; afirmó el odontólogo Héctor Sánchez. También es recomendable limitar la exposición a la luz ultravioleta y evitar las fuentes de irritación bucal como dentaduras postizas que no estén debidamente adaptadas, así como tener una alimentación equilibrada con alta ingesta de frutas, legumbres y verduras, y practicar una buena higiene bucal.