Opinión

Yolanda Ramón: Somos Venezuela

3 meses antes
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Yolanda Ramón: Somos Venezuela

EL EMPRESARIO DIEGO NUCETE SARDI,  FALLECIÓ TAL DÍA COMO HOY: 28 DE JULIO

Diego Nucete Sardi falleció en Caracas tal día como hoy: 28 de julio -de 1949-. Tenía apenas 47 años. Nació en Mérida, estado Mérida, en mayo de 1902.

Luego de cursar en Mérida el bachillerato, ingresó a la Academia Militar y permaneció dos años. Allí fue compañero de estudios de Isaías Medina Angarita.

Radicado en Caracas, a partir de 1920, se dedicó a negocios de promoción inmobiliaria, dirigiendo –en particular– la construcción de viviendas populares en San Agustín (1928).

Diputado por el estado Zulia (1933 a 1936), director de administración del Ministerio de Hacienda (1938) y director del Banco Obrero (1941); elaboró el proyecto financiero para la reurbanización de El Silencio que habría de ser una de las obras destacadas del gobierno del presidente Medina Angarita en Caracas.

Planeó también el trazado y realización de la avenida Bolívar de Caracas.

Debido al retiro del general Juan de Dios Celis Paredes, ocupó la gobernación del Distrito Federal hasta su exilio tras el derrocamiento de Medina Angarita el 18 de octubre de 1945.

Vivió en Estados Unidos de 1945 a 1947 y, a su regreso a Venezuela, se dedicó a sus negocios particulares hasta que falleció en 1949.

Diego Nucete Sardi… empresario y político… alto desempeño… la Venezuela que sí somos…

 

1935:

PIONERAS VENEZOLANAS

Alicia Álamo Bartolomé, arquitecta, periodista y profesora universitaria, dramaturga y actriz, escribió: Pioneras. Se trata de una obra alrededor de un hecho histórico singular: la emergencia plena de la mujer en Venezuela a través de un grupo de mujeres que tomaron para sí su dirigencia y cuyo primer fruto fue la redacción del Mensaje de Mujeres Venezolanas a Eleazar López Contreras el 30 de diciembre de 1935.

Lo que las firmantes del Mensaje dieron nacimiento fue al movimiento de las mujeres en Venezuela. Fueron las que -por vez primera- pidieron por ellas y por los niños. Con el Mensaje tomaron la voz por vez primera las mujeres.

Alicia Alamo Bartolomé, autora de Pioneras, eligió a seis de las mujeres de cuyas manos e ideas nació el Mensaje a López Contreras. Las seis mujeres son: Ada Pérez Guevara, Luisa del Valle Silva, Leticia de Nouel, Irma De Sola Ricardo, Josefina Bello de Jiménez y Panchita Soublette Saluzzo.

Ada Pérez Guevara (1905-1999), la líder, en cuyo hogar, se reunió aquel grupo de mujeres. Todo lo sucedido en aquellos años, la iniciativa del Mensaje a López Contreras y su consecuencia: la fundación de la Asociación Venezolana de Mujeres el 11 de febrero de 1936, que todavía existe en plena acción, en su sede de la avenida Victoria de Caracas; dependió de aquella iniciativa. Pero hubo más, Ada Pérez Guevara era escritora y dejó consignado en su bella novela Tierra Talada (1937) el ideario de aquella generación de mujeres que se reunieron en su casa.

Luisa del Valle Silva (1896-1962) fue poeta neo-romántica.

Leticia de Nouel, persona de suelto y gracioso verbo.

Irma De Sola Ricardo (1916-1991), intelectual y activista mujeril y literaria e investigadora histórica. Una de las creadoras de la Biblioteca Femenina Venezolana.

Josefina Bello de Jiménez, quien será conocida por sus textos de literatura infantil.

Panchita Soublette Saluzzo (1909-1987), la segunda abogada graduada en Venezuela (1943). Fue con el tiempo, motor de la reforma del Código Civil en 1942. Una de nuestras primeras mujeres electa diputado como miembro de la Asamblea Nacional Constituyente de 1946. En ésta, por vez primera en nuestra historia, varias mujeres fueron parlamentarias. Fue Panchita Soublette Saluzzo, por largos años, Juez de Menores.

De los paliques en casa de Ada Pérez Guevara surgieron numerosas iniciativas vivas aun en la vida de Venezuela como la Asociación Venezolana de Mujeres con su Casa Pre y Post Natal, y la casa para niños sin hogar que se transformó en la Casa de Observación de Menores que puso a andar el psiquiatra y educador Rafael Vegas.

Del Mensaje surgió todo el movimiento que llevó a poder lograr los derechos civiles para la mujer venezolana. Sendero, el único posible, para el logro del voto femenino, obtenido sólo para participar en las elecciones municipales y –plenamente– en 1946 y, desde luego, los derechos políticos de la mujer venezolana obtenidos en la Constitución de 1947 que contó con los votos de nuestras diputadas miembros de aquella asamblea. Y en su ínterin la publicación del Correo Cívico Femenino. Hay que decirlo claramente que el logro de los derechos políticos no fue concesión graciosa del gobernante de aquellos días: Rómulo Betancourt, aunque éste estaba convencido, desde tiempo atrás, de la importancia que en nuestro proceso político-social iba a tener la mujer. En verdad, el logro de los derechos civiles y políticos fue producto del empuje del vasto movimiento femenino, iniciado el 30 de diciembre de 1935.

 

MODESTA BOR:

LA MAESTRA MARGARITEÑA

DEL 5X8

La maestra margariteña Modesta Bor, entre otras cosas, es conocida universalmente por trabajar, desde una perspectiva académica y musicológica, los géneros, melodías y ritmos de su Juan Griego natal, muchos de los cuales el pueblo guaiquerí ejecuta con el ritmo 5×8; compás que, a no pocos músicos académicos, les resulta imposible de ejecutar correctamente.

Cada encuentro en aquella casita del sector El Cementerio, en Caracas: la vivienda azulita con rejas negras, donde residía doña Isabel Leandro, la mamá de Modesta Bor, era siempre un momento de aprendizaje significativo. Lo primero con que nos topábamos era con su mirada profunda, acompañada de una sonrisa discreta, mientras tejía en su mecedora —era uno de sus pasatiempos preferidos y decía que la ayudaba con sus ideas musicales— y nos veía llegar. Luego la guarapita o el café, y siempre el cuatro tocado por ella y los chistes que echaba con aires orientales…

Así que, entre una y otra cosa, una frase, una nueva idea musical compartida, un descubrimiento… Así nos hacía cómplices la maestra Modesta Bor de sus iluminaciones musicales, hablando bajito; ya fuera con su cuaderno pentagramado de turno, con una línea melódica cantada o una serie armónica al cuatro, y a veces sólo la explicación de su hallazgo. ¡Era un momento magistral!.

En ensayos del Coro de Niños de la Orquesta Filarmónica de Caracas, siempre montábamos piezas de su autoría o arregladas musicalmente por Modesta Bor, quien fuese su profesora de composición. Muchas de esas piezas, especialmente las parranditas, merengues y aguinaldos, estaban en compás 5×8.

Un día, en esas deliciosas visitas, le pregunté a la maestra Modesta Bor cómo hacer para que los cinco tiempos me «[…] salieran corrido, sin tener que contar con los dedos». Ella primero me miró muy seriamente y luego, sonreída, me contestó: «¿tú ves cómo yo camino con este bastón? una de mis piernas hace una negra y la otra, negra con puntillo. ¿Tú podrías seguir con las palmadas mis pasos?»…

Y yo, aún sin tener claro a dónde quería llegar Modesta Bor, lo hice correctamente: dos «clap»: una negra y una negra con puntillo repetidas veces sin parar y «a tempo». Ella observó, sonrió y me dijo en tono claro y fuerte: «¡Eso es un 5/8!».