• Tecnología

Xiaomi Mi A1, análisis: el Xiaomi que conquistará Occidente

5 días antes
Por Editor Martín Flores

Xiaomi Mi A1, análisis: el Xiaomi que conquistará Occidente
Fuente La Columna

Xiaomi es uno de esos fabricantes con un potente efecto polarizador sobre el mercado. El constructor chino no deja indiferente, ni a sus legiones de fans ni a la larga cola de detractores que persigue cada uno de sus lanzamientos.

Podríamos decir que tiene madera de gigante, aunque sus salidas al exterior por ahora sean con cuentagotas, o lo eran hasta este Xiaomi Mi A1, una versión del Mi 5X pero con Android puro en su interior, en este análisis, abordaremos el teléfono con la ilusión de que pueda convertirse en el nuevo “Moto G”, a la hora de recomendarlo y, por qué no, también ventas, pero también con precaución. Las cosas no suelen ser tan bonitas como parecen, pero todo ello iremos desgranándolo poco a poco a lo largo de las siguientes líneas, ¿empezamos?

Su capa tiene buena parte de culpa de este efecto, una sábana para cubrir Android que se parece mucho a iOS, tal vez demasiado, algo que no le ha granjeado pocas críticas. Y precisamente esto es lo que desaparece con este Xiaomi Mi A1 que tenemos entre manos. Un teléfono nacido del matrimonio entre Google y Xiaomi y que porta Android One en sus entrañas.

Xiaomi Mi A1, las especificaciones técnicas

Análisis del Xiaomi Mi A1

Cuando hablamos de este Xiaomi Mi A1 lo hacemos teniendo presente que se trata de un dispositivo de gama media, con características interesantes pero alejado de potencias superiores, y también más costosas. Un teléfono con el Snapdragon 625 a bordo y con una doble cámara prometedora, pero con defectos como la ausencia de chip NFC. Antes de adentrarnos en el análisis, veámoslas en la siguiente tabla.

El mismo Xiaomi de siempre, por qué cambiar lo que funciona

Análisis del Xiaomi Mi A1

Los materiales “nobles” ya casi no entienden de categorías o clases. Los teléfonos metálicos y los recubiertos de cristal aparecen ya en casi todas las franjas de precio, y ya no nos extrañan los cuerpos de metal al alcance de todos los bolsillos. En este caso, recubriendo un cuerpo con 155,4 milímetros de alto y 75,8 milímetros de ancho. No se trata de un teléfono compacto, ni mucho menos, pero sí resulta cómodo y equilibrado con sus 165 gramos de peso.

El Mi A1 no se ha sumado aún a la tendencia cada vez más pronunciada que aleja los marcos de los teléfonos. Estamos ante un Xiaomi clásico, con las características de sus familiares de generaciones anteriores, y cuyos únicos cambios reseñables son los relativos a la carga y a la transferencia de datos. El puerto USB C, reversible, aparece en este terminal y nos avisa de que es hora de ir cambiando los cables que tenemos en casa. La desaparición del microUSB está más cerca de lo que pensamos.

Análisis del Xiaomi Mi A1

El diseño es un clásico de la marca, como decíamos, y nos topamos con un frontal completamente blanco, distinguiéndose del oro rosado de sus laterales y trasera, uno de los colores disponibles para este Mi A1 junto con el dorado y el negro. Un diseño unibody que deja el lateral izquierdo para la bandeja de la SIM y la microSD, el lateral derecho para los botones de encendido y volumen y el resto de puertos se van a la parte inferior. El USB C enmarcado por el altavoz y el jack de auriculares. ¿Y la partes superior? Para un micrófono de reducción de ruido.

Probablemente, lo peor del diseño de este Xiaomi Mi A1 es que no hay nada nuevo en él, falta frescura

El frontal blanco del teléfono rodea la pantalla y no hay marcas de ningún tipo. Sólo tenemos el altavoz para las llamadas, la cámara con el sensor lumínico sobre el panel, y los botones hápticos en la parte inferior. Porque al ser este Mi A1 una variante del Mi 5X, tendremos botones hápticos en lugar de botones por software, como los que Google lleva defendiendo durante años.

Análisis del Xiaomi Mi A1

La espalda del terminal con la cámara dual en la esquina, junto al flash, con el lector de huellas en el centro y con los logotipos de las marcas en la parte inferior. Xiaomi, por supuesto, y Android One de forma bien distinguible. La principal característica de este Xiaomi Mi A1 cuyo cuerpo metálico resulta agradable al tacto y resiste con bastante solvencia tanto a la suciedad como a las huellas.

Como veremos en la tabla a continuación, el Xiaomi Mi A1 no es un terminal pequeño aunque sí delgado. Su cuerpo de 155,4 milímetros supera en algunas unidades a su competencia directa en el terreno de las cinco pulgadas, pero con sus 7,3 milímetros de grosor sí se convierte en uno de los más finos. Un dispositivo con buena construcción y ergonómico.

Un cuerpo de 165 gramos pero que aún así aparenta ser más ligero y tiene buen agarre, aunque se habría agradecido algo de textura para evitar deslizamientos, sobre todo teniendo en cuenta las dimensiones del terminal. Un Xiaomi que, como decíamos al principio, se parece a todos los demás y cuenta con un diseño que tal vez esté ya pidiendo una renovación. Pese a todo, un teléfono sólido, bien construido, cómodo y limpio. Se le pueden pedir pocas cosas más al diseño de este Xiaomi Mi A1.

Larga vida al LCD

Análisis del Xiaomi Mi A1

En plena transición hacia el OLED por parte de los gigantes de la industria, el LCD sigue teniendo mucha vida por delante. La prueba la tenemos en un Xiaomi en pleno crecimiento que apuesta por los paneles IPS, como el que monta este Xiaomi Mi A1. 5,5 pulgadas con resolución FullHD, 400 píxeles por pulgada. Una cifra bien conocida en las gamas medias y algunas altas, y un rendimiento que ahora veremos de forma detallada.

Podemos empezar por el brillo, una característica importante porque es la que nos permite utilizar la pantalla en exteriores. La visualización en interior se presupone en todos los modelos, independientemente de su categoría. Aquí estamos ante un panel que ofrece 450 nits y que puede alcanzar chutes de hasta 100 nits extra y que permite ver el teléfono en la calle, lo que resulta suficiente. El brillo automático funciona relativamente bien, aunque no es demasiado veloz y alguna que otra vez ha hecho “lo que ha querido”.

Una pantalla que muestra un buen contraste, que refleja colores ligeramente saturados pero que sientan bien en conjunto, aunque una pantalla que no permite personalizar la experiencia. Acostumbrados ya a que las distintas capas permitan decidir la viveza, la saturación de colores individuales, Android One ofrece una visión simplista. Ésta es la pantalla que hay y, aunque sea buena, no podrás personalizarla.

Para los que dan por muertos a los LCD, aquí una pantalla que cumple en casi todos los escenarios y no tiene una sola nota estridente, el panel de este Xiaomi Mi A1 está protegido por Gorilla Glass, que lo protege contra golpes y rayaduras y también ofrece su buen tacto característico. La respuesta táctil es veloz, los ángulos de visión son buenos y, lo que es más importante, resiste bastante bien a las huellas. Habrá que limpiarla, como pasa con todas, pero con menor frecuencia. Un hurra al tratamiento oleófugo, sobre todo de parte de aquellos que estamos algo obsesionados con retirar constantemente los brillos provocados por el uso.

Muy poco puntos negativos pueden achacarse a esta pantalla. Como antes comentábamos, que no podemos personalizar la experiencia, ni con barras deslizantes al detalle ni con perfiles. Otro defecto, la ausencia del doble toque para encender y apagar. De acuerdo, no es imprescindible, pero es una característica que se echa de menos en cuanto se prueba, y que buscamos en cada teléfono analizado. Por lo demás, una pantalla de mucho nivel.

Algo tiene este Snapdragon 625, porque ya hay un sustituto en circulación pero se sigue montando. Un procesador de ocho núcleos a 2GHz al que no dejan de salirle novios, y que en el caso de este Xiaomi Mi A1 se hace acompañar por 4GB de RAM y por un almacenamiento de 64GB más la microSD. Porque es Android puro, pero no hablamos de un Nexus. Puedes colocarle una microSD y también formatearla para que engorde la memoria interna en lugar de operar de forma paralela. Una gran noticia.

Hay que tener los pies sobre la tierra. Este Xiaomi Mi A1 es una gama media y como tal se comporta. Un teléfono que en todo momento va fluido, que no muestra retardos ni para abrir aplicaciones ni para cambiar entre ellas cuando echamos mano de la multitarea, y que responde cuando le exigimos. Aunque cuando hacemos esto último, flaquea ligeramente. Flaquea porque su GPU Adreno 506 está para lo que está, pero no para ejecutar con soltura juegos pesados. La tos aparece con Asphalt, aparece con HearthStone y aparece en general con títulos en 3D que piden un chip superior. Nada pronunciado, eso sí, pues el rendimiento de este Snapdragon 625 tiene poco que envidiar a sus hermanos mayores.

No podemos exigir a este Mi A1 que sea más que lo que es, una gama media bien flanqueada por sus memorias. Pero aún así, sube un poco la nota.
Nada que objetar en el resto de planos, ni en el del manejo de la interfaz ni tampoco en la ejecución del resto de aplicaciones. Ni fotografía, ni ofimática, ni redes sociales ni mensajería se ejecutan con lentitud, y la navegación bajo datos también se produce a muy buena velocidad. Un teléfono concebido para rendir con soltura salvo que necesitemos especificaciones de gama alta. Porque, lamentablemente, no estamos ante una gama alta. Eso sí, se atreve con todo, aunque tarde. Tenemos entre manos un trotón, no un pura sangre.

En las pruebas de rendimiento brutas, las que ponen a prueba procesador, memorias y hasta navegación web, el Xiaomi Mi A1 se muestra en la línea de sus compañeros de categoría y competidores directos. En algunos aspectos se aprecia cómo la descarga de la capa que recubre Android le beneficia, aunque se mantiene más o menos en la línea.

El GPS merece una mención en este análisis pues durante el tiempo de pruebas hemos echado mano en varias ocasiones de aplicaciones de geolocalización como Google Maps, encontrando que el dispositivo se sitúa rápidamente en el mapa y nos ofrece una navegación con pocos fallos, pese a que nos sitúe de vez en cuando en vías secundarias paralelas a las que recorremos. Algo que, por cierto, hemos detectado también en teléfonos de más categoría. Notable alto en materia inalámbrica para este Mi A1. Ya casi acabamos.

Otro aspecto que solemos destacar cuando analizamos el rendimiento de los dispositivos es el del lector de huellas, cuando está presente. Y aquí lo está. Un lector de huellas veloz, que no ha dado un solo fallo de reconocimiento durante las pruebas y que sufre donde sufren todos: con los dedos húmedos. La posición trasera gustará más o gustará menos, pero lo cierto es que los lectores de Xiaomi son veloces y eficientes, y con apoyar el dedo desbloquearemos el teléfono de forma directa y rápida. Pero no podremos pagar con él, nada de chip NFC. El gran error de un teléfono que, de haber contado con este chip, habría sido difícilmente superable por su competencia directa.

Android, si es puro, mejor

Suele haber comentarios común cuando se habla de Android, y es que cuando hay demasiadas capas son causantes de polaridad entre sus usuarios. O te encantan o las odias, y MIUI es una de ellas. La capa del fabricante chino se critica a menudo por la aparente complejidad de su configuración y por su agresivo parecido con el sistema operativo de Apple, iOS. En este caso no habrá problemas pues el Mi A1 pertenece al equipo Android One. Hablamos de un teléfono con Android Nougat puro, sin capas ni trabas, y ante esto sólo cabe aplaudir.

La experiencia más cercana a los Nexus que puede obtenerse hoy en día es la de Android One, los “competidores” de los Pixel en la sombra y que ofrecen un sistema operativo puro y sin aditivos. Ni aplicaciones extra, más allá de que la cámara está personalizada por Xiaomi y también aparece la aplicación Mi Remote. O que contemos con la posibilidad de añadir cuentas de Mi de forma nativa a través de la configuración del teléfono.

Android Nougat en el Xiaomi Mi A1, dado que en otros teléfonos podemos encontrar apps duplicadas al aparecer las de Google en contraposición a las del propio fabricante, aquí no ocurre. El navegador es Chrome, la galería es Google Photos, la gestión de correos electrónicos la realiza Gmail y de los mensajes se encarga Messenger. Hangouts por si no queremos instalar WhatsApp (suerte con eso) y Drive para almacenar contenidos en la nube. Todo a mano, todo firmado por Google.

Y por si había alguna duda sobre si la tienda de apps de Xiaomi llegaría o no preinstalada, la respuesta es no. Sólo Play Store, con todos sus Play añadidos para películas, juegos y música, para gestionar la instalación y desinstalación de aplicaciones, y también su actualización. Como comentábamos, Android completamente puro con pequeños toques de Xiaomi en forma de apps. Pero sólo dos, y sin modificar los menús. El sueño de los que quieren un Xiaomi pero no soportan MIUI está aquí.

Batería para rato

Las baterías nos preocupan, aunque más que ellas nos preocupa la autonomía. A nadie le agrada que se le apague el teléfono en plena calle, lejos de un enchufe, más que nada porque el teléfono es hoy el centro digital de las vidas de muchos y perderlo es desconectarse de todo lo lejano. En el caso del Mi A1, nuestra actividad digital depende de una batería de 3.080 mAh y claro, la hemos puesto a prueba en diferentes situaciones y tests de estrés.

Las distintas pruebas con este Mi A1 nos han dado entre 5 y 7 horas de pantalla, un día de uso sin problema, como pasando el día bajo 4G, jugando a juegos, usando mucho la cámara, redes sociales, mensajería e incluso con podcasts en reproducción contínua a través de auriculares con cable, que no inalámbricos. El resultado, cinco horas de pantalla y llegar a la noche algo justos de batería. Con usos combinados la cosa mejora, y bastante.

El modo Estéreo del Xiaomi Mi A1 produce resultados sorprendentes para su gama, a poco que estemos algunas horas bajo WiFi, la batería se prolonga mucho más, y en cuanto hacemos un uso “normal”, menos agresivo pero sin privarnos de nada, pasamos de las seis horas de pantalla sin problemas. O cinco horas repartidas entre dos días, a elegir.

Lo que está claro es que salvo que seamos muy agresivos con este teléfono, sus 3.080 mAh nos darán un día de uso. Tampoco será necesario que nos lleve más allá de siete horas de pantalla, algo que también ha hecho con un uso de aplicaciones moderadas, sino que nos bastará con poder pasar la jornada lejos de un cargador.

Los retratos se vuelven muy divertidos, porque, lamentablemente, la carga rápida no es demasiado rápida y nadie nos quitará de estar dos horas conectado a un enchufe para devolverle el 100% de su carga. Pese a todo, una batería sorprendente que encontramos en teléfonos cuyas pilas internas se acercan a los 4.000 mAh. Buena gestión de energía, Mi A1, así sí, dos ojos para divertirse desenfocando y responde a casi todas las iluminaciones.

Todos los teléfonos móviles cuentan hoy en día con cámaras tanto frontales como traseras, pero no todos los usuarios les dan el mismo uso. Los hay que la utilizan a modo de documentalismo, para retratar momentos puntuales, para conseguir imágenes que enviar a través de apps de mensajería, para guardar documentos e informaciones escritas. Y también hay usuarios a los que les gusta la fotografía, salir a pasar un buen rato y capturar, jugar con los encuadres, ser más artísticos. Y con este Mi A1 se cubren ambos tipos de usuarios.

Aunque comete errores, como en la lectura del mango de este paraguas, que sitúa en segundo plano y desenfoca un teléfono que cuenta con una cámara doble situada en la espalda. Una cámara de 12 megapíxeles que hereda la configuración del líder de catálogo, el XIaomi Mi 6, y también de su hermano gemelo chino, el Mi 5X. Dos cámaras con idéntica resolución pero con dos distancias focales distintas, una destinada a conseguir un objetivo “normal” y otra enfocada al aumento, un teleobjetivo. 26 y 50 milímetros con aperturas f/2.2 y f/2.6, con enfoque por detección de fase y con flash Dual LED. El resultado, modo Retrato, llamado Estéreo, y también zoom óptico de dos aumentos.

Aquí concluye este breve análisis del Xiaomi Mi A1, un dispositivo que puede suponer un antes y un después para Xiaomi pues le coloca en manos de la distribución de Google y con la posibilidad de llegar a muchas más partes con su hardware, aunque claro tal vez en la seccion de Tecnologia hoy puede que se esplique mucho mejor un poco mas de este dispositivo, hasta un próximo análisis

Compartido
Loading...

Noticias recientes