Un video difundido en redes sociales se convirtió en uno de los testimonios más impactantes tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, provincia de Córdoba, un accidente que dejó más de 40 personas fallecidas. Las imágenes muestran la actuación de un trabajador del tren Iryo durante los primeros minutos posteriores al siniestro.
En medio del caos, la confusión y el riesgo de pánico colectivo, el empleado asumió un rol clave para mantener el orden dentro del convoy afectado. Su comportamiento permitió reducir la tensión entre los pasajeros y facilitó una respuesta organizada mientras llegaban los equipos de emergencia.
El venezolano que asumió el liderazgo en los momentos críticos
El protagonista del video fue identificado como Carlos Alberto, un trabajador del tren Iryo de origen venezolano. Con un tono de voz sereno y firme, se dirigió a los pasajeros para transmitir calma y dar instrucciones claras sobre cómo actuar tras el impacto.
Carlos Alberto pidió a las personas permanecer sentadas, evitar desplazamientos innecesarios y moverse con orden hacia los coches que aún contaban con asientos disponibles. Su mensaje buscó minimizar riesgos adicionales dentro del tren, en un contexto donde cualquier reacción impulsiva podía agravar la situación.
Instrucciones claras y enfoque en la seguridad colectiva
Durante su intervención, el trabajador solicitó apoyo a quienes tuvieran conocimientos en primeros auxilios, priorizando la atención a pasajeros vulnerables. También explicó que, en ese momento, permanecer dentro del tren resultaba más seguro que intentar evacuar sin supervisión.
El empleado recordó a los pasajeros que la tripulación estaba entrenada para enfrentar situaciones de emergencia y pidió confianza en los protocolos establecidos. Estas indicaciones contribuyeron a mantener la cohesión del grupo y evitar escenas de pánico generalizado.
Reconocimiento al profesionalismo tras la tragedia
La actuación de Carlos Alberto fue ampliamente elogiada en redes sociales, donde usuarios destacaron su liderazgo, temple y sentido de responsabilidad en una situación extrema. Para muchos, su conducta representó un ejemplo de profesionalismo y humanidad en medio de una de las peores tragedias ferroviarias recientes en España.
El video se transformó en un símbolo del valor del entrenamiento y la preparación del personal ferroviario, así como del impacto positivo que una intervención oportuna puede tener en momentos críticos.





