La Cancillería de Venezuela emitió un comunicado oficial para denunciar la confiscación de un buque petrolero con crudo venezolano en el mar Caribe. El pronunciamiento fue divulgado luego de declaraciones públicas del presidente de Estados Unidos sobre la incautación de la embarcación.
Según el texto oficial, el Gobierno venezolano considera el hecho como un acto ilegal que vulnera normas del derecho internacional. Las autoridades sostienen que se trata de una acción unilateral que afecta directamente los intereses energéticos del país.
El comunicado califica el hecho como un precedente grave en materia de seguridad marítima. Además, advierte sobre las implicaciones que tendría este tipo de acciones para la estabilidad del comercio internacional.
Venezuela acusa a Estados Unidos de piratería internacional
En el documento, la Cancillería señaló que la confiscación del petrolero constituye un “robo descarado” y un acto de piratería internacional. Aseguró que la acción fue reconocida públicamente por el propio mandatario estadounidense.
El texto recuerda que durante la campaña presidencial de 2024, el presidente de Estados Unidos habría manifestado su intención de apropiarse del petróleo venezolano. Según Caracas, estas declaraciones evidencian una política sostenida de presión y despojo.
Las autoridades venezolanas sostienen que esta conducta no es un hecho aislado. Afirman que forma parte de una estrategia prolongada dirigida a afectar la soberanía económica del país.
Señalan un plan deliberado contra los recursos energéticos
La Cancillería afirmó que la confiscación del buque responde a un plan deliberado para apropiarse de las riquezas energéticas venezolanas. El comunicado subraya que estas acciones se realizan sin compensación alguna.
El Gobierno venezolano considera que este tipo de medidas violan principios básicos del comercio internacional. También advierte que afectan la libre navegación y el respeto a la propiedad de los Estados.
Asimismo, el texto enfatiza que Venezuela continuará denunciando estos hechos ante instancias internacionales. Las autoridades reiteraron su compromiso de defender sus recursos naturales y su soberanía.
Postura oficial y advertencia internacional
El comunicado concluye con un llamado a la comunidad internacional para que evalúe la gravedad de la situación. Venezuela solicita que se respeten las normas que rigen la convivencia entre Estados.
La Cancillería reafirmó que seguirá utilizando los mecanismos diplomáticos y legales disponibles. El objetivo, según el texto, es evitar la normalización de prácticas que considera ilegales.
Finalmente, el Gobierno venezolano reiteró que cualquier acción sobre sus recursos debe realizarse conforme al derecho internacional. Insistió en que no aceptará medidas unilaterales que afecten su patrimonio energético.





