La cadena venezolana Panna cerró su histórica sede en Doral, Florida, después de registrar una fuerte disminución de las ventas, atribuida parcialmente al temor generado por los operativos migratorios en la zona.
El cierre fue confirmado el jueves 8 de octubre por Alexander Rueda, director ejecutivo de la empresa, quien también señaló dificultades para renovar el contrato de arrendamiento del establecimiento.
La compañía, que durante más de dos décadas se convirtió en un punto de encuentro de la comunidad venezolana en el sur de Florida, espera regresar a Doral cuando existan condiciones comerciales favorables.
Panna cierra en Doral tras desplome de ventas
La sede de Panna en Doral enfrentó una reducción considerable en la afluencia de clientes durante los últimos meses.
Según la información difundida, el establecimiento llegó a registrar una caída de ventas de hasta un 70 %, en un contexto marcado por los operativos de control migratorio desarrollados en el área metropolitana de Miami.
Sin embargo, el director ejecutivo de la cadena también mencionó una disminución aproximada del 50 % en el tráfico de consumidores y en las ventas.
Estas cifras reflejan el deterioro de la actividad comercial, aunque no se precisó a qué períodos corresponden los diferentes porcentajes.
Rueda explicó que la reducción de visitantes afectó directamente la viabilidad económica del restaurante.
El empresario relacionó esta situación con el ambiente de incertidumbre que, según su testimonio, se extendió entre trabajadores y consumidores.
Aunque los agentes migratorios no ingresaron a las instalaciones de Panna, el temor asociado con los operativos habría influido en las decisiones de los clientes.
En consecuencia, la empresa comenzó a experimentar dificultades para mantener los niveles habituales de facturación.
Operativos migratorios afectan al comercio venezolano en Doral
Doral es una de las ciudades del condado de Miami-Dade con mayor presencia de residentes y negocios vinculados con Venezuela.
La concentración de ciudadanos venezolanos contribuyó a popularizar el sobrenombre de Doralzuela, utilizado para describir la identidad cultural y comercial de esta comunidad.
Durante años, restaurantes, panaderías y otros establecimientos encontraron en la zona un mercado importante.
Sin embargo, Rueda aseguró que la dinámica comercial ha cambiado considerablemente.
«Cuando empezamos hace 23 años, nunca hubiésemos podido poner en un plan de negocio que Doral, que fue conocido y popularizado como ‘Doralzuela’, alguna vez iba a perder el consumidor venezolano», expresó.
El directivo también señaló que la incertidumbre alcanzó a los trabajadores del establecimiento, incluso cuando contaban con documentación migratoria.
«Todos tenían papeles; sin embargo, todos coincidían en tener una sensación de incertidumbre», afirmó.
Según su explicación, esta situación coincidió con una disminución significativa de las visitas al restaurante.
El empresario estimó que la sede experimentó «aproximadamente un 50 % de disminución en el tráfico de la gente, y junto con él, las ventas».
No obstante, estas declaraciones representan la evaluación de la empresa sobre el impacto de los operativos migratorios. No constituyen, por sí solas, una medición independiente de sus efectos económicos en toda la ciudad.
Renovación del alquiler también influyó en el cierre de Panna
La disminución de los ingresos no fue el único factor que llevó a la cadena venezolana a cerrar su establecimiento. El vencimiento del contrato de arrendamiento coincidió con el deterioro de las condiciones comerciales de la sede.
De acuerdo con Rueda, las exigencias económicas planteadas para renovar el alquiler resultaban difíciles de asumir ante la reducción de las ventas.
Por esta razón, la empresa decidió suspender las operaciones en esa ubicación.
La decisión respondió, por tanto, a una combinación de factores relacionados con la demanda de consumidores y los costos del establecimiento.
Hasta el momento, no se han divulgado los montos del alquiler ni las condiciones específicas propuestas para extender el contrato. Tampoco se ha informado sobre una fecha definitiva para la reapertura de la sede.
Panna evalúa regresar a Doral con una nueva ubicación
Pese al cierre, la dirección de Panna manifestó su intención de mantener presencia comercial en Doral.
La empresa contempla la posibilidad de abrir otro establecimiento en la zona cuando las condiciones del mercado permitan desarrollar una operación sostenible.
Por ahora, la gerencia evalúa alternativas para una futura ubicación. La compañía no ha anunciado un local específico ni un cronograma para concretar el proyecto.
Mientras tanto, comerciantes de la localidad mantienen conversaciones para evaluar las dificultades que enfrenta el sector gastronómico.
Entre las preocupaciones mencionadas se encuentra el efecto que la incertidumbre migratoria podría estar teniendo sobre el consumo y la actividad empresarial.
El cierre de la histórica sede de Panna representa un cambio significativo para un establecimiento que durante más de 20 años formó parte de la oferta gastronómica venezolana en Doral.
Aunque la empresa espera regresar, Panna cerró su sede en Doral tras una importante caída de ventas y dificultades para renovar el alquiler, dos factores que terminaron comprometiendo la continuidad del negocio en su ubicación tradicional.





