Dos sacerdotes vinculados al Ordinariato Militar fueron detenidos este lunes 26 de octubre por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Barcelona, estado Anzoátegui, después de una misa conmemorativa por el 162.º aniversario del nacimiento de San José Gregorio Hernández. La Diócesis de Barcelona confirmó el procedimiento mediante un comunicado y anunció la apertura de una investigación eclesiástica.
Uno de los detenidos fue identificado como el sacerdote Carlos Quintero, quien también posee el grado de capitán en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Hasta el momento, las autoridades policiales no han informado públicamente los motivos de las detenciones.
Detienen a dos sacerdotes en la Ermita del Carmen de Barcelona
El procedimiento ocurrió en la iglesia Ermita del Carmen, ubicada en Barcelona, capital del estado Anzoátegui.
De acuerdo con la información difundida por la Diócesis de Barcelona, los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana actuaron al finalizar la celebración religiosa dedicada a San José Gregorio Hernández.
La misa se realizó con motivo del 162.º aniversario del nacimiento del médico venezolano, conmemorado cada 26 de octubre.
Una vez concluida la ceremonia, los efectivos policiales procedieron a detener a dos sacerdotes que prestaban servicio pastoral en la jurisdicción eclesiástica.
Uno de ellos fue identificado como Carlos Quintero, párroco que además ostenta el grado militar de capitán.
La identidad del segundo religioso no fue precisada en la información divulgada.
Tampoco se ha informado si los funcionarios presentaron órdenes judiciales durante el procedimiento ni a qué dependencia fueron trasladados los sacerdotes.
¿Por qué fueron detenidos los sacerdotes en Anzoátegui?
Hasta ahora, no existe una explicación pública de las autoridades policiales sobre las causas que motivaron las detenciones.
La Diócesis de Barcelona confirmó lo ocurrido, pero no atribuyó delitos específicos a los religiosos ni ofreció detalles sobre posibles investigaciones penales.
Esta ausencia de información impide establecer si el procedimiento responde a una denuncia, una investigación previa u otra actuación de los organismos competentes.
Por esa razón, las autoridades eclesiásticas solicitaron prudencia frente a las versiones que puedan circular sobre el caso.
Asimismo, exhortaron a respetar la presunción de inocencia mientras se esclarecen los hechos.
La institución también pidió a los fieles mantenerse unidos en oración por una pronta aclaración de lo sucedido.
Diócesis de Barcelona activa investigación según el Derecho Canónico
Uno de los aspectos más relevantes del comunicado es la decisión de la Diócesis de Barcelona de activar sus mecanismos internos de investigación.
La institución informó que inició una investigación previa conforme al canon 1717 del Código de Derecho Canónico.
«Desde el momento en que se conoció la noticia, esta Sede Diocesana ha activado de inmediato el protocolo de actuación correspondiente, dando inicio a la investigación previa a tenor del canon 1717 del Código de Derecho Canónico», señaló.
Este canon regula las actuaciones preliminares de la autoridad eclesiástica cuando recibe información sobre un posible delito canónico que debe ser examinada.
Su aplicación no constituye por sí misma una declaración de culpabilidad ni permite determinar la naturaleza de los hechos investigados.
Por tanto, la apertura del procedimiento eclesiástico debe distinguirse de cualquier investigación penal que puedan adelantar las autoridades venezolanas.
Obispo Militar fue notificado sobre las detenciones
La Diócesis también informó que notificó al Obispo Militar después de recibir formalmente la información sobre los acontecimientos.
Esta comunicación está relacionada con la pertenencia de ambos sacerdotes al Ordinariato Militar, una jurisdicción de la Iglesia católica encargada de la atención pastoral de integrantes de las Fuerzas Armadas y sus familias.
El caso adquiere una dimensión institucional particular debido a que uno de los religiosos detenidos, Carlos Quintero, posee además el grado de capitán.
Sin embargo, no se ha precisado si su condición militar tiene alguna relación con el procedimiento policial.
Tampoco se ha anunciado públicamente alguna actuación de las autoridades militares en torno a lo sucedido.
Iglesia rechaza los abusos y pide esclarecer los hechos
En su comunicado, la Diócesis de Barcelona reiteró su compromiso con la búsqueda de la verdad y la colaboración con las autoridades competentes.
«Nuestra firme condena a cualquier tipo de abuso», expresó la institución, al reafirmar su disposición a escuchar y acompañar a las personas involucradas.
La autoridad eclesiástica también manifestó su compromiso con la protección de la dignidad humana y la cooperación con las instancias de justicia civil y eclesiástica.
No obstante, el comunicado no especifica si esa referencia general a los abusos corresponde a una acusación concreta contra los sacerdotes detenidos.
Por ello, no debe interpretarse como una confirmación de la existencia de denuncias de una naturaleza determinada.
La institución insistió en la necesidad de esclarecer el caso mediante los procedimientos correspondientes.
Detenciones generan expectativa en la comunidad católica de Barcelona
El procedimiento ocurrió en una fecha especialmente significativa para los devotos de San José Gregorio Hernández.
El 26 de octubre se conmemoraron 162 años del nacimiento del médico venezolano, cuya figura ocupa un lugar destacado en la tradición religiosa del país.
La detención de los sacerdotes inmediatamente después de una celebración litúrgica ha generado atención sobre las circunstancias del operativo.
Sin embargo, todavía quedan preguntas fundamentales sin respuesta: cuáles fueron los motivos de la actuación policial, qué autoridad ordenó el procedimiento y cuál es la situación jurídica de los detenidos.
Por ahora, la información confirmada por la Diócesis de Barcelona es que dos sacerdotes del Ordinariato Militar fueron detenidos por la PNB tras la misa en la Ermita del Carmen y que se activó una investigación eclesiástica. Las causas de la detención permanecen sin explicación oficial pública.





