Un venezolano de 27 años murió tras recibir varios disparos de un agente del FBI en Chicago, Estados Unidos. El incidente ocurrió cuando el funcionario presuntamente sorprendió al hombre disparando contra un campamento de personas sin hogar. Las autoridades investigan las circunstancias del enfrentamiento.
Venezolano murió tras intervención de un agente del FBI
El fallecido fue identificado como Oscar D. Isaya-Corrales, de 27 años, según confirmó la Oficina del Médico Forense del Condado de Cook. El tiroteo ocurrió el lunes 26 de octubre, aproximadamente a las 5:30 de la tarde, en el vecindario de Pilsen, al suroeste de Chicago.
De acuerdo con la versión del FBI, el funcionario se encontraba fuera de servicio y regresaba a su residencia en un vehículo oficial. Durante el recorrido observó a un hombre armado que presuntamente disparaba contra un grupo de personas cerca de West 18th Street y South Union Avenue.
Según las autoridades federales, el agente intervino para detener lo que consideró una amenaza contra los presentes. En consecuencia, disparó contra el venezolano, quien sufrió múltiples heridas de bala.
Los equipos de emergencia trasladaron a Isaya-Corrales al Hospital Stroger de Chicago. Sin embargo, los médicos confirmaron su fallecimiento a las 6:24 de la tarde.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado otras personas heridas durante el incidente.
Revelan antecedentes migratorios del venezolano abatido en Chicago
Las autoridades federales identificaron a Isaya-Corrales como ciudadano venezolano. Asimismo, fuentes policiales citadas por Fox News señalaron que ingresó irregularmente a Estados Unidos en octubre de 2023.
Según esos reportes, agentes migratorios lo detuvieron en la frontera sur estadounidense y posteriormente lo dejaron en libertad mientras continuaban los procedimientos correspondientes.
Además, las fuentes indicaron que el venezolano había sido arrestado anteriormente en California y liberado pese a existir una solicitud de retención migratoria.
Por otra parte, registros judiciales citados por medios de Chicago indican que Isaya-Corrales enfrentó un procedimiento por un presunto hurto cometido en mayo de 2026.
El joven también había residido en un refugio para personas sin hogar de Chicago, según información recopilada por el diario Chicago Sun-Times.
No obstante, las autoridades todavía no han establecido públicamente qué motivó al venezolano a disparar contra el campamento ni si mantenía algún vínculo con sus ocupantes.
Investigación sobre el uso de la fuerza genera interrogantes
El caso también provocó cuestionamientos sobre la actuación del funcionario federal. Según un informe policial obtenido por Chicago Sun-Times, cuando los agentes locales llegaron al lugar encontraron al funcionario del FBI apuntando hacia Isaya-Corrales, quien permanecía herido en el suelo.
Asimismo, los investigadores localizaron una pistola debajo de una bicicleta cercana al sitio del enfrentamiento. El informe también señala que el venezolano presentaba heridas de bala en ambas piernas, el pecho y el costado derecho.
Ante estas circunstancias, el concejal de Chicago Byron Sigcho-López solicitó una investigación independiente para esclarecer la muerte.
El funcionario municipal pidió a la Fiscalía General de Illinois y a la Fiscalía del Condado de Cook examinar los hechos. También reclamó preservar las grabaciones de cámaras corporales y los testimonios de posibles testigos.
Sigcho-López cuestionó que el FBI investigue internamente un incidente protagonizado por uno de sus propios agentes.
Por su parte, la agencia federal informó que su División de Inspección revisa el procedimiento. Además, aseguró que mantiene protocolos específicos para evaluar los incidentes relacionados con el uso de armas de fuego por parte de sus funcionarios.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades deberán determinar si el agente actuó conforme a los protocolos establecidos y esclarecer las circunstancias que precedieron a la muerte del venezolano.





