La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó este lunes que Europa enfrenta el «peor brote de fiebre aftosa desde el inicio de siglo», por lo que es necesario adoptar «medidas urgentes» para diagnosticarlo temprano y prevenirlo, así como para minimizar su impacto.
«Los recientes brotes de fiebre aftosa en Europa y la introducción de una cepa exótica del virus en Oriente Próximo ponen de relieve la necesidad de una detección temprana», dijo la FAO, en un comunicado, sobre una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta sobre todo a animales de pezuña hendida.
El peor brote desde el año 2021
Alemania detectó un brote en enero de este año que luego logró disipar, mientras que en febrero se detectó en Hungría y también hubo «brotes posteriores en Eslovaquia», donde «ha persistido».
Esto tuvo efectos en el comercio internacional, y Reino Unido vetó ya la importación de carne y productos lácteos de países europeos donde se detectó el virus, como Austria, a raíz del brote en la vecina Hungría, advierte la FAO.
Según el organismo, hay que «mejorar las medidas de bioseguridad para minimizar» su impacto, especialmente tras «la reciente detección del serotipo SAT1 de la fiebre aftosa en Irak y Baréin».
«Este serotipo es exótico en las regiones del Cercano Oriente y Eurasia Occidental, lo que genera gran preocupación por su posible propagación», asegura el organismo de Naciones Unidas.
Según recalca, la fiebre aftosa no amenaza la salud pública, pero sí la salud animal, la seguridad alimentaria y la productividad ganadera, y puede reducir la producción de leche y carne.
Esta enfermedad viral contagia fácilmente a animales de pezuña hendida, como cerdos, bovinos, ovejas, cabras y diversas especies silvestres.
Hay pocos animales adultos que mueran por la enfermedad, pero los jóvenes «pueden morir de insuficiencia cardíaca repentina» y puede afectar a gran número de animales.
La fiebre aftosa es endémica en Oriente Medio, pero los recientes brotes provocados por un serotipo exótico afectan ya a Baréin, Irak y Kuwait.
La FAO apela a la vacunación como otra «herramienta muy eficaz» de control, y el diseño de planes de contingencia.





