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Arqueólogos descubren una habitación de esclavos en la antigua Pompeya

Un equipo de arqueólogos descubrió los restos de una «habitación de esclavos», en Pompeya villa romana destruida por la erupción del Vesubio hace casi 2.000 años, anunciaron las autoridades.

En el cuarto de 16 metros cuadrados se encontraron tres camas, una vasija de cerámica y un cofre de madera. Fue descubierto durante una excavación en la villa de Civita Giuliana, a pocos cientos de metros del resto de la ciudad antigua.

El hallazgo se ha producido en la zona de la villa de Civita Giuliana, situada en la zona norte de Pompeya y que ya ha sacado a la luz en los últimos meses otros descubrimientos, como una carroza ceremonial casi intacta o un establo con los restos de tres caballos.

A principios de este año, los arqueólogos también descubrieron una carroza romana ornamentada y casi intacta. Los expertos creen que la habitación descubierta albergaba los esclavos encargados de mantener y preparar la carroza. Pompeya quedó sepultada bajo cenizas cuando el Vesubio entró en erupción en el año 79 d.C. y los que no consiguieron abandonar la ciudad a tiempo murieron.

Ahora, esta modesta habitación, encontrada “en un estado de conservación excepcional”, enriquecerá “aún más el conocimiento de la vida cotidiana de los antiguos pompeyanos” y concretamente de una parte de la sociedad, de cuyo estilo de vida se sabe bastante poco, dijo el ministro de Cultura, Dario Franceschini, en un comunicado.

El reducido alojamiento, de unos 16 metros cuadrados, este se encuentra cerca del pórtico de la villa donde, en enero de 2021, se localizó una carroza ceremonial, que actualmente está siendo restaurada y gracias al refinamiento de la técnica de moldes inventada por Giuseppe Fiorelli en el siglo XIX, se han encontrado tres camas ademas de otros objetos pertenecientes a estas personas, que probablemente eran los empleados que se ocupaban del trabajo diario de una villa romana, incluidas las labores de mantenimiento y preparación del carro de caballos.

Se han encontrado tres catres de madera y un cofre, también de madera, con objetos de metal y telas que los arqueólogos creen que podrían formar parte de los arneses de los caballos.

Las camas eran unas tablas de madera toscamente trabajadas, que podían ensamblarse según la altura de quienes las utilizaran. Dos camas miden unos 1.70 metros de largo, mientras que la otra es de solo 1,40 metros, por lo que los expertos deducen que podría ser de un niño.

Debajo, se guardaban objetos personales, como ánforas para conservar objetos, jarras de cerámica y el “orinal”. la habitación tenía una pequeña ventana en la parte superior y carecía de decoración en las paredes.

”Además de servir como dormitorio para un grupo de esclavos, tal vez una familia pequeña como sugeriría la cuna del tamaño de un niño, el entorno sirvió como un cuarto de almacenamiento, como lo demuestran ocho ánforas apiñadas en las esquinas dejadas libres para este propósito”, explicó el ministerio italiano.

La villa de Civita Giuliana, que desde 2017 cuenta con arqueólogos en la zona, fue durante años objeto de saqueos sistemáticos y parte del patrimonio arqueológico se ha perdido debido a los túneles cavados por los ladrones de tumbas que han generado un daño total estimado en casi 2 millones de euros en toda la villa, según los cálculos del ministerio italiano.

Fuente: informa DW.

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Redacción - El Clarín

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