Aumentan niños intoxicados por remedios caseros en Monagas. Especialistas del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, en Maturín, alertaron sobre un incremento en las hospitalizaciones de menores de edad por intoxicaciones asociadas al consumo de infusiones elaboradas con plantas medicinales.
Los médicos señalaron que varios pacientes han llegado con complicaciones que incluyen afectaciones renales y hepáticas, luego de recibir remedios caseros para tratar enfermedades, principalmente trastornos digestivos.
Aumentan niños intoxicados por remedios caseros en Monagas
La advertencia fue realizada por Mauricia Hernández, jefa de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del principal centro asistencial de Monagas.
La especialista explicó que el servicio ha atendido de manera reiterada a niños que, además de la enfermedad por la que inicialmente fueron tratados en casa, presentan intoxicaciones derivadas del consumo de infusiones naturistas.
“En la terapia intensiva hemos recibido en numerosas oportunidades niños intoxicados que, además del cuadro básico que traían, vienen complicados con fallas renales y hepáticas por esta situación”, afirmó Hernández.
Los menores de cinco años son los más afectados
De acuerdo con la especialista, la mayoría de los casos corresponde a niños menores de cinco años que presentan episodios de diarrea aguda.
Indicó que los lactantes menores de un año constituyen el grupo de mayor riesgo, debido a que su sistema gastrointestinal aún se encuentra en desarrollo y es más vulnerable a los efectos de determinadas sustancias.
Recomiendan evitar infusiones sin orientación médica
Ante esta situación, los especialistas exhortaron a los padres y representantes a no administrar remedios caseros ni preparados a base de plantas medicinales sin la orientación de un profesional de la salud.
Como medida de apoyo en casos de diarrea, recomendaron mantener una adecuada hidratación mediante agua, soluciones de rehidratación oral o agua de coco, siguiendo siempre las indicaciones médicas.
Asimismo, insistieron en la importancia de acudir oportunamente a un centro de salud cuando un menor presente síntomas persistentes o signos de deshidratación, con el fin de prevenir complicaciones que puedan poner en riesgo su vida.





