La detención de un ejecutivo venezolano en Chile ha puesto nuevamente bajo la lupa las operaciones financieras atribuidas al Tren de Aragua.
Las autoridades chilenas desmantelaron una presunta red de lavado de dinero que habría movilizado más de 78.000 millones de pesos chilenos, equivalentes a cerca de 90 millones de dólares, mediante cuentas bancarias y plataformas de criptomonedas. El caso es considerado por la Fiscalía como uno de los mayores esquemas de blanqueo de capitales detectados en el país.
Operativo dejó cerca de una veintena de detenidos
La investigación fue desarrollada por la Fiscalía Metropolitana Sur y la Policía de Investigaciones (PDI), luego de pesquisas iniciadas en 2024 relacionadas con actividades delictivas atribuidas a células del Tren de Aragua en territorio chileno.
Como resultado de los operativos realizados esta semana, las autoridades detuvieron a 19 personas y allanaron inmuebles en Santiago y otras ciudades del país. Entre los arrestados figura un ciudadano venezolano de 33 años que se desempeñaba como ejecutivo bancario en una sucursal ubicada en el centro de la capital chilena.
Además, durante las diligencias fueron incautados fondos y congeladas diversas cuentas vinculadas a la investigación.
¿Cómo funcionaba el esquema investigado?
Según explicó el fiscal regional Héctor Barros, el detenido no habría utilizado directamente la estructura de la entidad financiera donde trabajaba para cometer los presuntos delitos.
Las autoridades sostienen que operaba mediante numerosas cuentas abiertas en distintas instituciones bancarias, desde donde se realizaban movimientos destinados a ocultar el origen de los fondos. Posteriormente, parte del dinero era transferido al extranjero mediante empresas vinculadas al ecosistema de criptomonedas.
De acuerdo con la Fiscalía, el monto investigado supera los 78.000 millones de pesos chilenos, una cifra que ronda los 90 millones de dólares.
Dinero tendría origen en múltiples actividades criminales
Las investigaciones apuntan a que los recursos provenían de delitos como extorsión, secuestros, trata de personas, tráfico de drogas y contrabando.
Parte de esos fondos habría sido enviada hacia otros países de la región, incluyendo Colombia, donde presuntamente se encontraba uno de los principales receptores del dinero investigado.
Las autoridades consideran que el objetivo de la estructura era dificultar el rastreo de los recursos obtenidos mediante actividades ilícitas y facilitar su circulación dentro del sistema financiero internacional.
Fiscalía considera el caso uno de los más importantes
El fiscal Héctor Barros calificó la operación como uno de los mayores casos de lavado de activos detectados en Chile.
Según indicó, afectar la capacidad financiera de las organizaciones criminales representa una de las herramientas más efectivas para debilitar su estructura operativa.
Por esa razón, los investigadores centraron gran parte de sus esfuerzos en rastrear los movimientos económicos realizados por la red y establecer el destino final de los fondos.
Entidad bancaria colaborará con las investigaciones
Tras conocerse la detención del trabajador, la institución financiera involucrada manifestó su disposición de colaborar con las autoridades durante todo el proceso investigativo.
Asimismo, reiteró que mantiene políticas internas dirigidas a prevenir actividades ilícitas y que tomará las medidas correspondientes si se comprueba alguna responsabilidad individual.
Investigación continúa abierta
Las autoridades chilenas continúan revisando documentación financiera, registros bancarios y movimientos vinculados a los detenidos para determinar el alcance total de la operación.
Mientras avanzan las averiguaciones, la Fiscalía busca establecer con precisión cuál era el rol de cada uno de los involucrados y cómo funcionaba la estructura financiera investigada.
El caso sigue en desarrollo y podría derivar en nuevas detenciones o imputaciones a medida que surjan nuevos elementos dentro de la investigación.





