Publicidad

En clave: el descuartizamiento xenofóbico

Cinco migrantes venezolanos, incluyendo dos mujeres, son los principales sospechosos de un crimen que se ventila en prime time televisivo

La venezolana es la migración más singular del planeta y, por ahora, la segunda más numerosa de la que se tenga noticia.

 

Primero se fueron las empresas, luego los profesionales, después la mano de obra calificada y finalmente salieron los más necesitados.

 

Paralela a cada una de estas oleadas se iban coleando los más conspicuos representantes del hampa y el crimen organizado.

 

Todos tenían boletos para tomar lo que una vez cantó Jorge González, líder vocal de Los Prisioneros: el Tren al Sur.

 

Médicos, músicos y profesores universitarios están esparcidos por todo el Cono Sur, pero es el lumpen el que gana centimetraje en la prensa y minutos en la televisión peruana. No sin que expele ese tufillo xenofóbico al que ya han acostumbrado a su audiencia.

 

El descuartizamiento de Rubén Matamoros Delgado y Jafet Torrico Jara ocurrido a principios del mes de septiembre, sirvió para destapar el escabroso caso de la trata de blanca y tráfico de drogas que sacude a la sociedad peruana.

 

Clave 1: Contratan al cleaner venezolano

 

El crimen fue cometido en una habitación de un hotel y es precisamente un venezolano el que está pagando los platos rotos.

 

Las autoridades policiales investigan si Abraham Alberto Perozo Borjas habría grabado un video del crimen, actuando bajo órdenes de un hombre identificado como Marcelo.

 

Como si de un personaje de Pulp Fiction (Quentin Tarantino 1994) se tratara, el sospechoso llegó a para desaparecer el cuerpo del delito.

 

En bolsas que contenían los restos de ambos hombres desmembrados, el “experto” llegado de la región central del país caribeño limpió la escena del crimen para posteriormente caer en poder de las autoridades, durante un procedimiento practicado en un terminal de pasajeros.

 

“Él me contrató para sacar los muertos de la habitación, meterlos en un taxi y ya. Después me pagó con marihuana”, confesó.

 

Clave 2: Confesión en prime time

 

Lo que llama la atención de expertos penalistas consultados es la manera como el procedimiento judicial peruano expone al sospechoso, si tener previamente sentencia definitiva.

 

Un procedimiento informativo que no se aplica a los norteamericanos y canadienses capturados por narcotráfico, ni mucho menos a sus propios conciudadanos incursos en delitos.

 

Perozo Borjas confiesa ante la policía y en menos de 24 horas el video es reseñado en los noticieros televisivos en horario estelar, contraviniendo premisas procedimentales especificadas en la normativa internacional.

 

Clave 3: Y si faltaba algo, venezolanas son incriminadas

 

Suman dos las venezolanas involucradas en el doble homicidio y desmembramiento Matamoros y Torrico.

 

 

Jacksiver Jhoaury Salcedo Campos, de 22 años, fue detenida en el distrito de Independencia, por la Policía Nacional del Perú (PNP).

 

 

La muchacha está indiciada debido a que aparece en los videos de la cámara de seguridad del establecimiento donde se realizó el doble crimen.

 

Con Salcedo Campos son cinco los detenidos por el caso de descuartizamiento en el hostal de San Martín de Porres: un empleado, Alexander Salazar Álvarez; una de las mujeres que aparece en el video identificada como Verónica Andreína Hurtado, ‘Roxy’; Angelbert Alejandro Díaz Colina ‘Tarra’ y Abraham Perozo Borjas. Todos de nacionalidad venezolana.

Compartido
Loading...


Acerca del Autor

Gustavo Gil

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Periodista de amplia trayectoria en distintos medios que abarcan la prensa escrita, semanarios, radio y televisión. Actualmente ejerce libremente su profesión, es asesor institucional y de imagen.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad