Inversores de IRSA reclaman fondos retenidos vinculados a Obligaciones Negociables de la compañía argentina y aseguran que, pese a años de gestiones, continúan sin obtener una solución que les permita disponer del dinero.
Los afectados cuestionan además las respuestas recibidas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y reclaman una intervención más activa de IRSA Inversiones y Representaciones S.A. para esclarecer qué impide completar la liquidación de los fondos a través del sistema internacional de custodia.
Inversores de IRSA reclaman fondos retenidos
El conflicto, según la denuncia presentada por los afectados, se remonta a las restricciones cambiarias y financieras implementadas en Argentina desde 2019.
Los inversores sostienen que determinados fondos correspondientes a títulos emitidos por IRSA permanecen sin poder ser recibidos por sus beneficiarios finales.
Uno de los puntos centrales del reclamo involucra a Clearstream, infraestructura financiera internacional utilizada para la custodia y liquidación de valores.
Los denunciantes aseguran que los fondos ya contarían con las autorizaciones necesarias, pero que el proceso de transferencia continúa sin completarse.
Esta circunstancia, sostienen, los mantiene en una situación de incertidumbre respecto al destino y disponibilidad de su dinero.
Cuestionan las respuestas del Banco Central argentino
Los afectados también dirigen sus cuestionamientos contra el BCRA.
Según su versión, después de presentar consultas relacionadas específicamente con la situación de los títulos y las restricciones que impedirían completar el proceso, recibieron respuestas estandarizadas que no abordarían el problema planteado.
Los inversores aseguran incluso haber recibido información correspondiente a procedimientos relacionados con tarjetas, cajeros automáticos y fraudes bancarios domésticos.
Por ello, consideran que no existe un canal institucional adecuado para resolver un conflicto que involucra operaciones internacionales del mercado de capitales.
¿Qué papel tiene Clearstream?
Clearstream funciona como una de las grandes infraestructuras internacionales para la custodia, compensación y liquidación de valores.
Precisamente, uno de los interrogantes fundamentales del caso es establecer en qué punto exacto de la cadena financiera permanecen los fondos y qué condición impide su transferencia a los beneficiarios finales.
Los afectados sostienen que Clearstream mantiene los recursos retenidos pese a que existirían autorizaciones previas para liberarlos.
También plantean interrogantes sobre el tratamiento financiero que reciben esos fondos durante el período en el que permanecen inmovilizados.
Sin embargo, con la información disponible, no está acreditado que Clearstream esté obteniendo un beneficio financiero indebido por esa retención. Esa afirmación forma parte de los señalamientos realizados por los reclamantes y requeriría documentación financiera que la demuestre.
Reclaman una actuación más firme de IRSA
Los inversores también cuestionan la actuación de la propia compañía emisora.
Argumentan que IRSA debería involucrarse activamente para determinar por qué quienes financiaron a la empresa mediante sus títulos todavía no pueden disponer de determinados fondos.
Los afectados consideran insuficientes las gestiones realizadas hasta ahora y reclaman que la empresa emprenda las actuaciones corporativas, administrativas o legales necesarias ante las instituciones involucradas.
“El Banco Central nos contesta con un formulario para reclamos de cajeros automáticos, Clearstream se queda con nuestro dinero e IRSA mira para otro lado”, afirmaron fuentes vinculadas con los reclamantes.
Las acusaciones corresponden a la versión de los inversores y no constituyen, por sí mismas, una determinación de responsabilidad contra las entidades señaladas.
Presentaron una denuncia ante el Ministerio de Economía
El conflicto habría llegado ahora a una nueva instancia institucional.
Según los afectados, presentaron una denuncia formal ante el Ministerio de Economía de Argentina para solicitar que las autoridades revisen lo ocurrido y determinen qué organismo o institución debe intervenir para desbloquear la operación.
También solicitan esclarecer las responsabilidades de los distintos participantes involucrados en la cadena de custodia y liquidación.
¿Dónde está el dinero de los bonistas?
Esta es la principal pregunta que permanece sin respuesta.
Para determinar responsabilidades resulta necesario establecer documentalmente cuándo fueron pagados o liberados los fondos por el emisor, qué entidades participaron posteriormente como custodios o intermediarios, qué restricciones regulatorias se aplicaron y en qué institución se encuentran actualmente los recursos.
También debe precisarse si continúa existiendo algún impedimento regulatorio para completar la operación.
Los inversores de IRSA que reclaman fondos retenidos sostienen que llevan años esperando una solución y ahora buscan que las autoridades argentinas intervengan.
El caso permanece abierto y las acusaciones contra IRSA, Clearstream y la actuación del BCRA corresponden, por ahora, a los señalamientos formulados por los afectados, a la espera de las respuestas y documentación de las instituciones involucradas.





