Monos capuchinos muerden a tres niños en Caricuao tras ingresar a viviendas del sector UD5 el pasado 19 de abril. El hecho obligó a los familiares a buscar atención médica en distintos centros. Además, la comunidad exige respuestas ante la presencia de estos animales en zonas residenciales.
Monos capuchinos muerden a tres niños en Caricuao en sector UD5
El incidente involucró a tres menores con edades entre cuatro y nueve años. Según los reportes, los animales ingresaron a las viviendas ubicadas en la parroquia Caricuao. Por lo tanto, el hecho generó preocupación entre los residentes.
Las mordeduras ocurrieron dentro de los hogares. En consecuencia, los padres reaccionaron de inmediato para atender a los niños. Además, el evento evidenció la cercanía de estos animales con zonas urbanas.
La situación fue difundida por habitantes de la comunidad. Asimismo, el caso generó alerta sobre la convivencia con fauna silvestre. Por lo tanto, se mantiene el seguimiento del hecho.
Dificultades para recibir atención médica
Tras el incidente, los familiares enfrentaron problemas para acceder a atención inmediata. La Clínica Popular de la UD5 permanece fuera de servicio desde hace tres años. En consecuencia, debieron trasladarse a otros centros asistenciales.
Los menores fueron llevados al Materno Infantil y a otros hospitales. Sin embargo, esto implicó gastos adicionales para cubrir los tratamientos. Por lo tanto, la situación generó impacto económico en las familias.
Las limitaciones del sistema público de salud obligaron a buscar alternativas. Asimismo, los representantes debieron asumir los costos. En consecuencia, el hecho evidenció dificultades en la atención médica local.
Causas del comportamiento de los capuchinos
De acuerdo con reportes comunitarios, la presencia de estos animales responde a un desplazamiento progresivo. Este fenómeno se habría iniciado en 2020. Además, se agravó por incendios forestales y cambios en el entorno natural.
También se mencionan invasiones en áreas montañosas. Asimismo, se señala el presunto tráfico de fauna silvestre como un factor adicional. Por lo tanto, los animales se ven forzados a acercarse a zonas urbanas.
Voceros comunitarios indican que los capuchinos no son responsables directos. En consecuencia, destacan que se trata de una situación derivada de alteraciones en su hábitat.
Llamado a la prevención y exigencias a autoridades
Los residentes difundieron recomendaciones para evitar nuevos incidentes. Entre ellas, destacan no alimentar a los primates. Por lo tanto, buscan reducir la interacción directa con estos animales.
Según el llamado, alimentar a los capuchinos altera su comportamiento. Además, los atrae hacia espacios habitados. En consecuencia, aumenta el riesgo de nuevos ataques.
La comunidad solicitó la intervención de organismos competentes. Asimismo, pidió acciones por parte de Inparques y el Ministerio de Ecosocialismo. Por lo tanto, esperan una respuesta técnica para atender la situación.





