Venezolano baleado por agente de ICE enfrenta hasta 20 años de cárcel en Estados Unidos, luego de que fiscales federales presentaran cargos relacionados con el incidente ocurrido el pasado 20 de septiembre en Austin, Texas.
Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, fue acusado de agredir, resistirse, interferir e impedir la actuación de un funcionario federal. El venezolano resultó herido de bala durante el operativo realizado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Venezolano baleado por agente de ICE enfrenta hasta 20 años de cárcel
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó este martes 29 de septiembre que Garcés Pérez compareció por primera vez ante un tribunal federal.
El caso se encuentra en el Distrito Oeste de Texas y la audiencia para determinar su situación de detención quedó programada para el viernes 2 de octubre.
En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión federal.
Sin embargo, la acusación constituye por ahora una alegación y Garcés Pérez mantiene la presunción de inocencia mientras el proceso judicial continúa.
¿Qué ocurrió durante el operativo de ICE?
Según la denuncia penal presentada por las autoridades federales, agentes de ICE localizaron a Garcés Pérez después de confirmar que un juez de inmigración había emitido una orden final de deportación en su contra.
Durante el procedimiento, el venezolano entregó su licencia de conducir a los funcionarios. Una vez verificada su identidad, los agentes le habrían ordenado estacionar el vehículo y salir del automóvil.
El Departamento de Justicia sostiene que Garcés Pérez no cumplió las instrucciones, incluso después de que los funcionarios se dirigieran a él en español.
Posteriormente habría cerrado la ventanilla y arrancado el automóvil. En ese momento, según la acusación, el espejo retrovisor del lado del conductor golpeó en el torso a uno de los agentes.
Persecución terminó con el venezolano baleado
Después de abandonar el lugar comenzó una persecución vehicular en la que los agentes activaron las luces y sirenas de emergencia, según la versión de la Fiscalía.
La denuncia sostiene que Garcés Pérez circuló a alta velocidad por zonas comerciales y residenciales. Uno de los funcionarios logró posteriormente alcanzar el vehículo.
Según la versión presentada por las autoridades federales, Garcés Pérez habría intentado impactar al agente con su automóvil, lo que llevó al funcionario a disparar su arma. El venezolano resultó herido y recibió atención médica antes de quedar bajo custodia migratoria.
Existen versiones contrapuestas sobre el incidente
Algunos aspectos de la secuencia de acontecimientos son objeto de controversia.
La versión proporcionada por Garcés Pérez a los investigadores difiere en puntos del relato de los agentes, particularmente sobre determinados momentos de la persecución y las circunstancias que precedieron al disparo.
Su defensa también ha expresado preocupación por su condición médica. Reportes de medios estadounidenses indican que el venezolano continúa con una bala alojada en el cuerpo y presenta otras lesiones.
El tiroteo, además, continúa bajo investigación. La Fiscalía del condado de Travis solicitó previamente que cualquier procedimiento para deportarlo sea detenido mientras se esclarece lo sucedido, al considerar que Garcés Pérez puede ser un testigo relevante en la investigación.
Compareció ante un juez federal
Garcés Pérez realizó este martes su primera comparecencia ante el juez magistrado federal Dustin Howell. La próxima audiencia está prevista para el viernes 2 de octubre, cuando el tribunal abordará su situación de detención.
Si eventualmente resulta condenado, será un juez federal quien determine la sentencia considerando las directrices federales y los demás factores establecidos en la legislación estadounidense.
Por ahora, venezolano baleado por agente de ICE enfrenta hasta 20 años de cárcel, mientras avanzan paralelamente el proceso penal y las investigaciones sobre las circunstancias en las que el funcionario federal le disparó.





