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7 trucos para engañar tu mente y olvidarte de los antojos

Estas ideas también te ayudarán a perder peso

Seguramente te ha pasado que durante el día se te vienen unos antojos de cualquier cosa, cosas que muchas veces no son convenientes, y luchas por pasarlos por alto. Pero no todo está perdido, ya que el poder está en tu mente, y puedes hacer uso de algunos trucos para engañar a tu mente.

En este artículo te queremos presentar una serie de trucos que funcionan muy bien para engañar a tu mente cuando te ataca un antojo, además te ayudarán a perder peso.

1. Imagina un botón de pausa. Cuando ocurra que se te antoja un dulce a altas horas de la noche, visualiza mentalmente un botón de pausa para considerarlo. Cuando una persona te pide un favor, te detienes a pensar si cabe en tus posibilidades, ¿cierto? Haz lo mismo cuando sientas antojo por comer algo.

2. Reemplaza la comida chatarra por alternativas más saludables. Cuando se te antoje algo como una fritura, chocolate, o cualquier otro alimento que te haga subir de peso, toma una manzana o una zanahoria. Como ya te pudiste dar cuenta, esos alimentos no solo tienen beneficios para tu salud, sino que a diferencia del chocolate, por ejemplo, no son adictivos.

3. Imagínate a ti mismo comiendo. Continuando con el propósito del primer punto, cuando te ataque un antojo detente un momento y piensa en ti mismo consumiendo esa comida que te ha provocado. Un importante estudio realizado por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon reveló que hacer esto disminuye las posibilidades de que caigas en manos de este antojo.

4.  No te niegues ningún alimento. Una de las primeras cosas que vienen a la mente cuando se piensa en comenzar un régimen alimenticio son hambre y prohibiciones.  El problema es que negarse a uno mismo sus alimentos favoritos te prepara para el fracaso. Cuando el objetivo se enfoca en perder peso, lo que hay que hacer es comer lo que quieras, pero no todo lo que se quiera.

5. La manzana es tu salida. Quizás  te preguntes por qué, pero cuando te encuentres frente al refrigerador buscando qué picotear, usa el truco de la manzana. Cuando se te antoje cualquier cosa, pregúntate a ti mismo si una manzana es buena opción. Si la respuesta es sí, es que verdaderamente tienes hambre y está bien comer algo. Si por otro lado, tu respuesta es negativa,  significa que es puro capricho, así que bebe un poco de agua y ya verás cómo te sientes mejor. Muchas veces confundimos la sed con hambre, con un estómago vacío, pero hidratarte es lo que realmente necesitarás.

6. Planifica tu momento de “libertad”. Si eres un verdadero amante de la comida chatarra, entonces no te olvides de ella. En vez de perder la cabeza pensando que no puedes comer nada de eso, mejor planifica tu momento diario para comer estos alimentos chatarra. Así, obtienes una mejor consciencia de lo que comes y no te estresarás pensando todo el día en que no te comiste esas papas fritas que habían en casa.

7. Crea una lista de distracciones. Como se dijo al principio del artículo: todo es mental. Es importante que tengas alternativas de distracción, ya que permite que tu mente esté concentrada en otra cosa, y no pensando en cada antojo que se te presenta. Crea una lista en la que incluyas personas a las que puedas llamar, tareas de limpieza (en casa o en el trabajo) o momentos de ejercicio físico para mejorar tu condición.

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Acerca del Autor

Mirley Navas

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