Entre el 2017 y el 2018 Rusia está, sin duda, entre los destinos turísticos más estimulantes y recomendados. En primer lugar, este año se celebra el centenario de la revolución armada que derrocó el régimen zarista y sentó la bases de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, el corazón político y económico de la entonces Unión Soviética. En ese marco, recorrer las calles de San Petersburgo, uno de los escenarios clave en aquel levantamiento histórico, o el atrapante Moscú resulta aún más especial que nunca.

Rusia está además atravesando en este momento la etapa final de los preparativos para ser la sede de la Copa Mundial de Fútbol entre el 14 de junio y el 15 de julio de 2018, en pleno verano. Se trata de la primera vez que un país de Europa Oriental organiza el campeonato y las expectativas son altas. Argentina, después de un agónico paso por las Eliminatorias, quedó clasificada el pasado martes y, según portal online de vuelos y hoteles, Turismocity.com, apenas terminó el partido, las búsquedas de alternativas para viajar se cuadruplicaron.

La Catedral de San Basilio y la torre Spasskaya en la Plaza Roja, Moscú, Rusia (Getty Images)

La Catedral de San Basilio y la torre Spasskaya en la Plaza Roja, Moscú, Rusia (Getty Images)

En el país más extenso del mundo, la diversidad de opciones es muy amplia: desde palacios majestuosos, hasta las laderas de las imponentes montañas nevadas, Rusia ofrece sitios históricos, culturales y naturales para todos los gustos. En uno de los momentos históricos más importantes del país, algunos de los más imperdibles destinos turísticos para conocer Rusia a fondo:

Moscú

Moscú es la capital de Rusia y es una de las ciudades con las más importantes atracciones turísticas. Con más de 400 museos, el Teatro Bolshoi y numerosos atractivos arquitectónicos e históricos, es sin duda un imprescindible. Desde Buenos Aires, volar a Moscú implica realizar al menos una escala en otra ciudad europea y allí, alquilar un auto es lo más cómodo.

Catedral de San Basilio:

Situada en el centro de Moscú -más precisamente en la famosa Plaza Roja, próximo al Kremlin y el mausoleo de Lenin- esta catedral es uno de los atractivos turísticos más importantes de Rusia, un verdadero ícono. El edificio que adorna la mayoría de las postales y souvenirs rusos por su atrapante arquitectura, cuenta con nueve capillas independientes. Cuenta la historia que fue construida entre 1554 y 1561 por orden del zar Iván el Terrible, quien ordenó que dejara ciego al arquitecto para que nunca hiciera nada igual. Además de su forma, la catedral impresiona por su colorido y las cúpulas en forma de bulbos que adornan la terminación de cada torre.


Kremlin:

El Kremlin es un lugar de visita obligada para cualquiera que visite Moscú. Se trata del hogar de las oficinas gubernamentales de la Nación y la colección de los tesoros reales. Detrás del muro de ladrillos rojos se encuentra un conjunto de edificios históricos -abiertos al público dos años después de la muerte de Joseph Stalin- donde también se albergan cuatro catedrales construidas en el siglo 15 y 16, cuatro palacios y varios museos. Esto incluye la Armería, llena de tesoros de la realeza, y la Exposición Fondo de Diamantes, una colección de joyas que incluye un diamante de 190 quilates de la emperatriz Catalina la Grande. Todas las edificaciones cuentan con los más diversos estilos arquitectónicos: arabesco, griego, gótico, chino y hasta italiano.

El Kremlin en Moscú, Rusia (Getty Images)

El Kremlin en Moscú, Rusia (Getty Images)

Tiendas GUM:

Se trata de un centro comercial ubicado en la plaza roja de Moscú que se destaca por su hermosa arquitectura y su ubicación (muy próximas al Kremlin). En los años previos a la revolución rusa en el edificio operaban cerca de 1.200 tiendas como centro comercial. Con posterioridad fue nacionalizado y fue sede de oficinas del gobierno de Stalin, que después de la muerte de su esposa Nadezhda Alilúyeva utilizó el edificio como su mausoleo. Fallecido el dirigente ruso en 1953 las GUM reemprendieron su utilización comercial.

Al disolverse la Unión Soviética, fue privatizado y conservó su nombre, sigla de «Principales Tiendas Universales». Hoy, en los pasillos de cristal abovedados se pueden encontrar tiendas de las marcas internacionales más exclusivas y costosas, representando para muchos una gran paradoja del capitalismo en la cuna del comunismo.

El metro de Moscú:

El transporte público de Moscú es conocido como un «palacio subterráneo». Es considerado uno de los más hermosos del mundo, donde, además de viajar por la ciudad, pueden verse una enorme cantidad de obras de arte en medio de una arquitectura espectacular y ocasionales representaciones artísticas itinerantes. Fue inaugurado en 1935, tiene 200 estaciones y una longitud de tendido subterráneo de 339 kilómetros con 12 líneas, que lo posiciona como el tercero en el mundo después de Londres y Nueva York.

La estación de metro Komsomolskaya en Moscú es un tesoro (Getty Images)

La estación de metro Komsomolskaya en Moscú es un tesoro (Getty Images)

San Petersburgo

San Petersburgo es la segunda capital rusa, la capital del norte, situada a lo largo de la orilla de la bahía del Neva del golfo de Finlandia. En esta espectacular ciudad, que para muchos lleva el título de «la Venecia de Rusia» por sus hermosos canales dignos de ser recorridos en botes, se pueden encontrar una multitud de palacios, museos, catedrales y monumentos. Construida en 1703, esta ciudad hoy en día puede ser considerada como el epicentro de la cultura y el arte de Rusia. A San Petersburgo también se llega con al menos una escala en una ciudad europea o se puede ir desde Moscú en tren o avión.

Museo Hermitage:

Se trata de uno de los museos más grandes de colecciones de arte y cultura antigua del mundo. Fundado en 1764 por Catalina la Grande, el prestigioso Hermitage comenzó con una colección privada en la que los zares iban recopilando maravillosas obras de arte durante varios siglos. Pero actualmente la colección la conforman más de 3 millones de piezas de objetos que van desde la época griega y romana hasta de la Europa Occidental. Las colecciones ocupan un gran complejo de seis edificios históricos, como el Palacio de Invierno, que fue la antigua residencia de los emperadores rusos y se necesitan varios días para visitar la mayor parte del Museo.

El Palacio de Invierno es el más importante del Museo Hermitage en San Petersburgo, Rusia (Getty Images)

El Palacio de Invierno es el más importante del Museo Hermitage en San Petersburgo, Rusia (Getty Images)

Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada:

Es la iglesia ortodoxa más importante de Rusia. Su nombre verdadero es Iglesia de la Resurrección de Jesucristo, pero se la conoce como Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, porque fue erigida en el mismo lugar donde fuera asesinado el zar Alejandro II en 1881, víctima de un atentado.
Dicen que durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó encima de la cúpula más alta de la iglesia y no explotó, pero estuvo dentro de la cúpula de la iglesia durante 19 años. Cuando fue encontrada y retirada, se decidió reconstruirla y, luego de 27 años de restauración, la Iglesia de la sangre derramada fue inaugurada como museo estatal.

La Iglesia del Salvador y la sangre derramada en San Petersburgo, Rusia (Getty Images)

La Iglesia del Salvador y la sangre derramada en San Petersburgo, Rusia (Getty Images)

Suzdal

Es una de las ciudades más tradicionales y antiguas de Rusia, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1992, gracias a sus famosos «Monumentos blancos de Vladimir y Súzdal» que son un conjunto de obras arquitectónicas que forman parte de un pequeño Kremlin donde hay casi más iglesias que habitantes.

Se trata de una ciudad célebre por sus antiguas iglesias y monasterios y una enorme oferta de artesanías originales y gastronomía. Situada en el centro de Rusia, alguna vez fue la capital de varios principados rusos y es actualmente una reliquia de su pasado cultural. Allí se conservan todavía las tradiciones más antiguas y se constituye como un verdadero museo al aire libre que transporta a los visitantes en el tiempo. Otros de los atractivos más curiosos son los baños de vapor, las fiestas religiosas y las ferias. Por su lejanía de la ciudad y de las grandes industrias, Suzdal es el lugar perfecto para aquellos que buscan descansar.

Siberia – Lago Baikal

Muchos viajeros del ferrocarril Transiberiano hacen planes para conocer el lago Baikal, el lago más profundo y más antiguo en la Tierra. Contiene alrededor de un 20 por ciento del agua dulce del mundo. Situado en Siberia, tiene 25 millones de años de edad, está rodeado por cadenas montañosas y es considerado uno de los lagos más limpios del mundo. Conocida como la Perla de Siberia, el lago Baikal es el hogar de varios resorts, haciendo de la zona en un destino popular de vacaciones, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 1996.

La costa del Lago Baikal en Siberia, Rusia (Getty Images)

La costa del Lago Baikal en Siberia, Rusia (Getty Images)

Novgorod – Catedral Santa Sofía

En Novgorod, la ciudad más antigua de Rusia, la Catedral de Santa Sofía está ubicada exactamente en el Kremlin de esta ciudad. La catedral mide 125 metros de altura y está decorada con cinco cúpulas espectaculares que obligan a levantar la vista para ser admiradas. La catedral es la iglesia más antigua del país y sus tres puertas talladas se remontan al siglo 12.

Catedral Santa Sofía en Novgorod, Rusia (Getty Images)

Catedral Santa Sofía en Novgorod, Rusia (Getty Images)

Monte Elbrús:

Al sur de Rusia, en la gran cordillera del Cáucaso, más específicamente en la parte oeste se sitúa un enorme volcán con siete cumbres. Se trata del monte Elbrús, de 5.642 metros de altura y se considera el más alto de toda Europa y el más alto de Rusia. Únicamente para escaladores profesionales, el turismo extremo es una gran atracción en él. De hecho cada año mueren entre quince y treinta personas intentando subirlo, por no estar debidamente preparadas.

Sin embargo, existe un teleférico que si bien no sube hasta la parte más alta del monte, permite subir 3.800 metros y verlo de cerca. En la ruta de la escalada existe un alojamiento donde se puede disfrutar una estancia confortable a más de 4.000 metros de altitud. Este hotel ofrece a sus huéspedes cómodas habitaciones, equipadas con baño privado, además de un restaurante. Una opción para amantes de las alturas y las montañas.

Tren Transiberiano

El Transiberiano es una ruta ferroviaria que atraviesa Rusia de punta a punta, pero que conecta también con Mongolia y China. Por esta ruta circulan trenes muy diversos, desde líneas regulares hasta trenes de lujo operados por compañías privadas. Iniciado en 1891 por el zar Alejandro III y terminado por su hijo, el zar Nicolás II, en 1916, el recorrido se conoce como la ruta de los zares. La mayoría de los viajeros utilizan el tren como el alojamiento durante la noche de un destino a otro. El tren incluso cuenta con clase primera, durmientes de segunda y tercera clase, hasta con baño privado y duchas.

El Transiberiano es una de las rutas ferroviarias más importantes del mundo  (Getty Images)

El Transiberiano es una de las rutas ferroviarias más importantes del mundo  (Getty Images)