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René Solla: Estruendoso repaso del Atlético al Real Madrid en el derbi

Este fin de semana se disputó la vigésimo segunda jornada del fútbol español

Este fin de semana se disputó la vigésimo segunda jornada del fútbol español que nos deparó la goleada del Atlético de Madrid por 4 a 0 ante el Real Madrid en el derbi de la capital española y del FC Barcelona por 2 a 5 ante el Athletic de Bilbao en San Mames.

En el partido disputado en el Vicente Calderón, el Atlético de Madrid jugó de maravilla y enterró el peregrino argumento de los jugadores merengues de justificar sus derrotas ante los colchoneros en la dureza excesiva de estos. Los de Simeone tuvieron en la tarde del sábado al fútbol por bandera y vapulearon a un Real Madrid carente de actitud y aptitud. En los blancos no funcionó nada, la pareja de centrales de urgencia, formada por Nacho y Varane, ante las ausencias por lesión de Ramos y Pepe fue un auténtico colador. Casillas se vio nervioso durante toda la tarde y cometió un error infantil que abrió el marcador, tras disparo desde la frontal del área de Tiago (min 13).

El segundo gol de los colchoneros fue obra de Saúl Ñíguez, quien había entrado en sustitución de Koke, lesionado a los 8 minutos de juego (rotura en los isquiotibiales). Siquiera trepó por la banda izquierda, desparramó a Carvajal y puso un centro medido al área para que el canterano Saúl se sacara un disparo de chilena digno de enmarcar (min 18).

Ancelotti siguió en su inútil empecinamiento de seguir jugando con 3 en el medio del campo. Una apuesta que le vale ante 17 rivales de la liga, pero ante un equipo de la zona alta como el Atlético de Madrid, actual campeón, es un suicido. Kroos, Isco y sobre todo el tuercebotas de Khedira naufragaron ante Tiago, Gabi, Saúl y Arda, ayudados siempre por los laterales y por los conmovedores en el esfuerzo Griezmann y un superlativo Mario Mandzukic, que cuajó un partido para enmarcar. El croata dio una lección de cómo debe jugar un 9 de área. Se movió por todo el frente de ataque, jugó de espaldas de maravilla, recibiendo el balón y aguantándolo ante la llegada de sus compañeros al frente y marcó un gol de cabeza cuando el partido fenecía (min 89), tras un testarazo inapelable luego de un fenomenal centro de Fernando «el niño» Torres, quien en el minuto 76 había sustituido a Griezmann. El francés, en el minuto 66, había puesto el 3 a 0, tras robarle la cartera a su compatriota Varane para empujar el balón al fondo de la red, luego de una prolongación de Saúl, después de recibir un magistral pase del otomano Arda.

Esta derrota debe servir para que el Madrid se replantee muchas cosas. Es de las que escuecen. El equipo desde que comenzó el 2015 ha perdido frescura, no está bien físicamente producto que Ancelotti no ha rotado lo suficiente a la plantilla y ya lo empieza a pagar cuando ha transcurrido más de la mitad de la temporada. Se entiende que un equipo, de la categoría de los merengues, pueda perder algún día. Afortunadamente, ningún equipo, por muy bueno que sea, es invencible, pero el carácter y la actitud deberían ser innegociables y de eso careció el Real Madrid en la tarde del sábado.

Once jugadores que se pasearon en el campo de su más enconado vecino como si el partido no fuera con ellos, con un entrenador que no dio ni un grito,. impávido ante la exhibición de su rival en una mezcla de impotencia e indolencia inconcebible. Luego y para colmo de males, una vez acabado el desaguisado, su estrella Cristiano Ronaldo se fue a celebrar, con algunos de sus compañeros: James, Keylor Navas, Marcelo (salvo los españoles, de los que no acudió ninguno) su trigésimo cumpleaños en un prestigioso local nocturno madrileño, como si no hubiera pasado nada, algo que ha sentado muy mal entre los aficionados blancos.

A este respecto me permito citar un maravilloso extracto de un artículo publicado en El País de España y firmado por José Sámano:

«El fútbol es un depósito sentimental al que se debe atender con esmero. El fútbol es de la gente. Ya, sí, una ridícula utopía y un cuento de hadas. Pero a los Cristianos de este mundo peor les iría si socavan la inocencia de este juego y olvidan que muchos niños de verdad y otros Peter Pan creciditos se fueron el sábado a la cama sin cenar por culpa de la pelotita de marras. Conviene recordar de por vida a Javier Marías: “El fútbol es la recuperación semanal de la infancia”.

Ya el Barsa está a solo un punto del Real Madrid y el Atlético ha vuelto a postular su candidatura a repetir cetro colocándose a 4 y exhibiendo récord de 4 victorias y 2 empates esta temporada ante el cuadro de Ancelotti, mostrando que son los auténticos dueños de la capital española y que más allá de nombres lo que ahora prevalece en el escenario futbolístico madrileño es un equipo de hombres, comprometidos con una idea de juego y con un entrenador al que creen a pies juntillas y con los galones suficientes para poner firme a cualquier de sus pupilos si se salen del redil, cosa que no pasa en el Bernabéu, donde Carletto es sólo un pacificador de un desfile de vedettes donde cada uno se siente más importante que el otro.

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elclarin

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