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Atienda a su hijo sin temor a demostrarle afecto

Si usted tiene hijos, seguro ha escuchado muchos “consejos” para dejar de hacer una cosa u otra con ellos, y así evitar malcriarlos.

Lo extraño es que, la mayoría de las acciones que le sugieren, están relacionadas a disminución de las muestras de afecto, imposición de autoridad y la no atención a las necesidades del niño.

A pesar de lo que escuche, recuerde que el humano es un animal como los demás, y por eso, no tema seguir su instinto. No hay delincuentes criados con exceso de amor.

“Los padres no cometen errores importantes. Lo hacen muy bien. Pero algunos caen en el error de creer que es malo mostrar afecto a los niños, que no hay que cogerlos en brazos o consolarlos cuando lloran”, expresó el pediatra Carlos González, especializado en lactancia materna y crianza respetuosa que estará de visita mañana en la Costa Caribe, en Barranquilla, quien respondió a algunas preguntas realizadas por El Universal, como antesala a su llegada.

González expresa la importancia de tratar bien a los niños, respetarles y no minimizar la atención a sus opiniones o expresiones, sólo porque son más pequeños.

“Se trata de respetar a los niños, es decir, de no ignorarles, insultarles, gritarles ni pegarles; de atender sus necesidades y mostrarles nuestro afecto”, dice.

Aclara que no se trata de darle al menor todo lo que pide, sino de saberle explicar las decisiones, hacerle sentir que se le tiene en cuenta y se le comprende.

“Debe quedar claro que no es lo mismo atender a un niño, que darle todo lo que pide. Si un niño pide un caramelo, podemos dárselo o no. Nuestra decisión dependerá de nuestra opinión sobre los caramelos, de si el niño ya ha comido muchos recientemente o no, de si tiene caries o no… Tomamos una decisión, le damos el caramelo, o no se lo damos”, señala.

“Pero sea cual sea la decisión, podemos hacerlo bien, o podemos hacerlo mal: podemos darle el caramelo diciendo ‘toma, cariño, toma el caramelo’ o ‘me tienes harto, eres un caprichoso, toma el maldito caramelo y calla de una vez”.

Siguiendo con el mismo ejemplo, apunta que, hasta las negativas se deben dar con respeto.

“Podemos negarle el caramelo diciendo ‘no, cariño, lo siento, un caramelo no, porque son malos para los dientes. ¿Quieres una manzana?’ y no ‘eres un caprichoso, te he dicho que no y es que no, estoy harto de que pidas caramelos todo el rato, ¿qué te has creído?, como vuelvas a pedir un caramelo te voy a castigar”.

Darles sin esperar

Y aunque muchos todavía no lo entienden de esta manera, es clave tener en cuenta que, una de las enseñanzas que debe dejar la crianza de los hijos es la de la entrega sin esperar nada a cambio; por eso, tener hijos debe poner a trabajar a los padres en ser mejores seres humanos y no en pensar en el tipo de seres humanos que quieren que sean sus hijos.

“Debemos ser mejores seres humanos, debemos esforzarnos por ser buenos padres. Y luego nuestros hijos saldrán como salgan. Hay muchos factores implicados, y el resultado no está garantizado. No tenemos derecho a exigir a nuestros hijos un pago por nuestros cuidados. No tenemos derecho a esperar que, si los criamos bien, ellos a cambio  sean ‘mejores seres humanos’. No somos responsables de la conducta futura de nuestros hijos, sino de nuestra conducta actual”, acota el Pediatra.

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Acerca del Autor

Jensy Mier y Terán

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