Publicidad

Cuidar a un enfermo en casa es prioritario

El acompañamiento familiar es importante para los pacientes con cáncer, pero a la vez, la tarea de cuidar reviste de estrés para el encargado.

Berenice Trujillo recuerda que, cuando a su madre Blanca Franco se enfermo y le diagnosticaron cáncer de garganta en fase terminal, la familia se vio ante una encrucijada, el dolor de una muerte inminente y el deber de brindarle a la madre el mayor bienestar. Ella, enfermera profesional, decidió que, pese a vivir en otra ciudad, se quedaría en Medellín para velar cada día porque ella tuviera las mejores condiciones.

Y es que cuando a alguien se le encuentra esta enfermedad, es su círculo primario quien debe asumir el cuidado del paciente.

“Yo puse todos mis conocimientos para que mamá tuviera condiciones dignas de vida, porque ella ni siquiera podía hablar, así que acordamos que todo lo comunicaríamos por medio de un cuaderno. Además estaba pendiente de los medicamentos, de cuidar la piel para que no sufriera heridas, de que se sintiera acompañada”, dice Trujillo.

Lina Arenas López, enfermera de la UPB, quien ha trabajado en unidades de cuidado intensivo, asegura que este es uno de los acompañamientos más importantes que puede recibir el paciente con cáncer, pues nunca se está preparado para recibir la noticia de que se tiene la enfermedad.

“Cuando recién inicia la enfermedad, el paciente requiere todo el asesoramiento psicológico, el apoyo familiar y el direccionamiento para enfrentar el proceso de salida de la enfermedad. Además, es una enfermedad de alto costo y dependiendo del tratamiento requiere una asesoría permanente por parte de todo el personal que tenga que ver con la atención, médico general, oncólogos, enfermeras, además de alguien que le ayuda a enfrentar el dolor que viene con la enfermedad”, dice Arenas López.

La comunicación médicos-familiares para brindarle atención al enfermo

La sinergia entre los profesionales médicos y la familia es vital, pues cuando el paciente es remitido a la casa, hay que saberle aplicar el tratamiento, y es la institución la que tiene que garantizar que ese paciente tenga, no sólo los medicamentos, sino la adecuada aplicación de los mismos, y más teniendo en cuenta que muchas veces dentro del paquete hay medicamentos tan complejos como la morfina.

“Al paciente hay que cuidarle la boca, la piel, saberle suministrar los alimentos, pues si algunos le dan diarrea o vómitos hay que omitírselos o cambiárselos por otros que le den la misma cantidad de nutrientes. Al cuidador hay que explicarle cómo se procede en el caso de un paciente que está en el final de la vida, cómo lo mueve, qué ejercicios hay que hacerle, cómo lubricarle la piel. La familia lo que debe vivir es un verdadero entrenamiento”, agrega.

En el caso de Berenice, como era enfermera con años de experiencia, no tuvo que enfrentar ningún entrenamiento, “pero he asistido casos donde me toca enseñarles a cónyuges o a hijos cómo se debe proceder, como estar ahí para que el paciente esté bien cuidado y, además, que es lo más importante de todo, que esté acompañado, abrigado por el amor de la familia”.

Loading...


Acerca del Autor

Jensy Mier y Terán

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad