Publicidad

El ABC del azúcar orgánico

Tiene las mismas calorías que la común pero tarda más en metabolizarse y resulta menos dañina

Con el aumento de la diabetes en todo el mundo y los productos azucarados como los principales enemigos, en especial los que contienen jarabe de maíz de alta fructosa, cada vez miramos más la manera en la que endulzamos nuestras comidas. Ante el panorama, no se trata de eliminar por completo el consumo de azúcar sino de ingerirla de una manera consciente.

El exceso de azúcar puede llevar a enfermedades crónicas como la obesidad, pero no hay que demonizarla, ya que su eliminación completa de la dieta también traería consecuencias negativas. «El consumo de azúcares, de un modo equilibrado y natural con los alimentos que lo contienen, cuenta con propiedades positivas para el organismo, como el desarrollo de las funciones cognitivas y de la actividad física», explica Marcela Salamon, Licenciada en Nutrición y Asesora Nutricional de los productos orgánicos Las Brisas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Organización Mundial de la Salud (FAO/OMS) aconsejan un consumo de azúcares simples inferior al 10% del valor calórico total de la dieta. Una gaseosa no light tiene en una latita todo el azúcar recomendado por día. Como este ejemplo hay miles, ya que como la sal, está escondida en todos lados. Podemos encontrarla en snacks, jugos artificiales, fiambres, galletitas saladas, pan de molde y aderezos. Ni hablar de productos de panadería y chocolates.

¿Refinada, rubia, integral u orgánica?

Aun cuando no la agregamos al café, la estamos consumiendo. Por esto es que la recomendación es hacerse cargo de las cucharadas que comemos y conocer todas las ofertas del mercado. Mejor que el azúcar refinado, que se metaboliza rápidamente, son el azúcar rubio sin refinar, el mascabo o integral (obtenido por la evaporación y la molienda de jugo extraído de la caña) y la opción orgánica, que no tiene agroquímicos en su producción.

«En la cantidad de calorías no existen diferencias significativas, sólo que cuando está refinada, eleva más rápido el azúcar en sangre. Si es orgánica, sumamos un puntito más a nuestra salud», explica Salamon.

Además de llenar el azucarero con azúcar orgánica no modificada genéticamente, otra recomendación es evitar los productos que tienen hidratos de carbono simples en la lista de ingredientes. Tip: todas las palabras terminadas en «osa» como glucosa, sacarosa, fructosa, dextrosa y maltosa, deberían activar una alarma.

Loading...


Acerca del Autor

Jensy Mier y Terán

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad