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La importancia de la vacunación en adultos mayores de 65 años

Los mayores de 65 años, recomienda el CDC de Estados Unidos, deben vacunarse contra la influenza, el tétano, la difteria, la tos ferina, el neumococo y el herpes zóster

Uno de los principales riesgos de las personas mayores es contraer una infección grave. El envejecimiento aumenta la incidencia de enfermedades como la neumonía, según la Revista Española de Geriatría y Gerontología, y otras condiciones como la diabetes o el cáncer incrementan la vulnerabilidad de dicha población a desarrollar este tipo de infecciones.

El Dr. Robinson Cuadros, médico especialista en geriatría y presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría, explica que el neumococo es el principal causante de la neumonía, la infección más común en este grupo poblacional.

En ese sentido, es importante que las personas mayores de 65 años se interesen de nuevo por vacunarse.

El neumococo no solo está relacionado con la neumonía. Un estudio del 2012 del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la Pontificia Universidad Javeriana indicó que las enfermedades por neumococo que más afectaban a los adultos colombianos eran la neumonía, la meningitis y la sepsis.

Una alianza global

La Federación internacional del envejecimiento (IFA por sus siglas en inglés), una ONG con presencia en 70 países en el mundo que busca mejorar las condiciones de vida de personas mayores, dedica uno de los puntos de su agenda de interés a la vacunación.

La ONG considera que este asunto es “un elemento clave del envejecimiento saludable”.

El 21 de junio, en una conferencia sobre envejecimiento, la directora de la Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria de la Universidad de Nueva Gales del Sur, profesora Raina MacIntyre, habló sobre la importancia de aumentar el interés en el tema.

MacIntyre expuso que las personas mayores tienen una mayor incidencia de enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas. También, que representan el mayor grupo etario al que se recomienda vacunarse frente a la influenza, el herpes zóster (culebrilla) y el neumococo.

“Si bien el número de vacunas disponibles para estos adultos mayores ha aumentado, las actitudes de los prestadores de salud frente a la vacunación de adultos continúan siendo negativas”, dijo.

En Latinoamérica, una encuesta reseñada por la IFA reveló que aunque los mayores de 50 años tiene una probabilidad aumentada de contraer neumonía, solo una tercera parte (el 29 %) de los encuestados dijo considerarse bajo riesgo.

El sondeo, que recogió respuestas de 3,253 personas mayores de 50 años de siete países latinos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú), indicó también que casi la mitad de los encuestados, el 47 %, desconocía que existiera una vacuna que ayudara a protegerse de la enfermedad.

“Nuestro objetivo en salud para los adultos mayores se basa en mejorar la tasa de vacunación en toda la región, donde en los próximos 15 años se estima que este número de personas aumentará en un 71 %”, aseveró la Dra. Jane Barrat, secretaria general de la IFA.

Mediciones locales

En el país un grupo de expertos analizó los resultados de la encuesta SABE-Bogotá, un estudio poblacional con entrevistas y visitas domiciliarias realizadas en diciembre del 2012 con 2,000 mayores de 60 años de la capital.

El análisis, titulado: “El auto reporte de vacunación en los adultos mayores”, buscaba determinar la frecuencia de la vacunación entre la población mayor con base en los resultados del sondeo.

Entre otros, la investigación consideró cinco factores independientemente asociados que podían afectar los porcentajes de vacunación: edad, nivel socioeconómico, tipo de seguro, estado funcional y morbilidad aumentada.

Dentro de los hallazgos se destaca que las edades entre 65 y 74 años tenían una mayor probabilidad de estar vacunados comparadas con aquellos entre 60 y 64 años, y que las personas de nivel socioeconómico (NSE) mayor tenían menos probabilidades de tener vacunas contra la influenza y neumococo, en comparación con aquellos con menor NSE.

Los resultados generales indican que de los 2,000 encuestados el 73 % estaba vacunado contra la influenza, el 57.8 % contra el neumococo y el 47.6 % recibió la vacuna antitetánica.

Las cifras, dice el documento, son comparables con las de un estudio del 2010 en Sao Paulo, Brasil, donde los adultos de 60 años o más reportaron una vacunación de 74.2 %.

Sin embargo, los investigadores de la Universidad Javeriana, el Hospital Universitario San Ignacio y el Centro de ciencias de la salud de la Universidad de Texas, en Houston, concluyeron que: “Las campañas de vacunación se deben fortalecer para incrementar la cobertura, especialmente en el grupo más reacio a la vacunación o vulnerable para alcanzarla tales como los adultos mayores con discapacidad”.

Aunque algunas cifras parecieran no ser funestas, autoridades internacionales y expertos e investigadores nacionales apuntan a lo mismo: la vacunación de personas mayores es todavía un tema que damos por sentado, que toma importancia en la actualidad y se tornará igual de significativo a medida que las sociedades envejezcan.

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Acerca del Autor

Jensy Mier y Terán

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