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La triste vida de la niña que fue hallada carbonizada este miércoles

Este jueves el país entero se conmocionó tras enterarse del cruel asesinato de una pequeña de tan solo diez años identificada como Yisleidi Carolina González y aparte del homicidio fue carbonizada en un intento de cubrir tan espantoso crimen.

 

Pero, no solo la muerte de la niña fue terrible, y es que en su vida fue víctima de múltiples abusos y maltrato físicos de sus familiares, al extremo que el año pasado su propia madre le habría enterrado un cuchillo en el pecho, afortunadamente en ese momento no tocaría ningún órgano vital ni una arteria.

 

En esa oportunidad la madre habría salido librada de las autoridades ya que las versiones que daban los hermanos de ella y la misma niña, habrían asegurado que fue un accidente.

 

Como se recordará ayer miércoles fue encontrado el cadáver totalmente calcinado y desnuda de la pequeña niña en la avenida 23 con calle 139 de la zona industrial de Maracaibo, estado Zulia.

 

Su tía indicaba que a pesar de la dura vida que tenían la niña era muy alegre, pero, lamentablemente no contaba con padres que la atendieran, ya que la madre una alcohólica que recibió la fatal noticia cuando se encontraba en un bar en el centro de la capital zuliana.

 

En el primer contacto con la prensa la familia se veía como una si estuvieran consternados y que ella era una niña normal y que no recibía ninguna clase de maltrato por parte de los parientes.

 

Ante esto y viendo que no cuadraba algo con la historia, periodistas del portal zuliano Noticia Al Día se apersonaron hasta la vivienda de Yisleidi González corroborando que no todo lo que decían era color de rosa, sino que tenía un pasado muy oscuro.

 

En el lugar vecinos del sector de Integración Comunal que revelaron lo que la niña Yisleidy hacia a diario. No estudiaba cuarto grado en el colegio Lilia Perozo como habían dicho sus tías, a quien calificaron de alcahueta. Ella llegó a estudiar en un colegio en el barrio Carmelo Urdaneta donde vivió con su abuela pero cuando esta murió, hace unos dos años, su madre, sumergida en el alcohol y la mala vida, se la llevó a casa de su padre.

 

Allí en Integración Comunal jamás piso una escuela. Ante la falta de atención de su progenitora y abuelo, la pequeña daba rienda suelta a sus ocurrencias de niña. La mitad del tiempo la pasaba en la calle pero se limitaba a hacer lo de una pequeña de su edad, jugar. Lo hacía en casa de primos y vecinos de su edad. Su tiempo en la calle no tenía límites pues no había una madre que pusiera recato. “Esa mujer se mantenía tomando aguardiente. Desde el domingo se perdió y no veía de sus hijos. Estaba en un bar llamado las latas en el centro de Maracaibo y allí recibió la mala noticia de la muerte de su hija”, dijo un cuñado de esta mujer.

 

Cuentan familiares de Yisleidy que ella frecuentaba mucho la casa de una adolescente de 15 años conocida como “Yera”. El pasado martes “La boli” se enojó con su abuelo. De allí salió con una de sus primitas a una escuelita cercana. Luego su prima se quedó en la casa de su abuela y ella se fue para que su amiga quinceañera. Dos días había estado allí Yisleidy, desde el pasado martes. Cuentan que ese día por la noche la vio por última vez uno de sus tíos apodado “El negro” frente a su frutería. Este le dijo que se fuera a su casa que ya eran como las nueve de la noche. Desde entonces no supieron más de ella hasta que ayer la hallaron sin vida en la morgue forense. El harapiento vestidito gris y sus botas fucsia con naranja que llevaba cuando desapareció, el fuego al parecer se encargó de adherírselos a su cuerpo.

 

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) se encuentran realizando las investigaciones del motivo del cruel homicidio, así como descartar si la infante fue abusada sexualmente.

 

Fuente: NAD

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Redacción - El Clarín

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