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Por unos dólares mataron a pediatra y a su hermano

Los sujetos que  llegaron a la casa de los hermanos Bianca Ginesa Arapé (68), médico pediatra-neonatóloga y de Guillermo Arapé (58), no eran precisamente unos extraños. Al parecer, fueron tres los autores de los homicidios y de estos al menos dos ya habían estado en esa residencia, ubicada en la calle 61A de la urbanización Maracaibo.

 

Formaban parte del círculo de amistades íntimas de Guillermo y se aprovecharon de esa confianza  para robarle a la profesional de la medicina una cantidad de presuntos dólares que esta habría reunido para viajar a Utha,  Estados Unidos de Norteamérica, donde residen dos de sus tres hijos.

 

Por ello, los investigadores del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), no hallaron signos de violencias en puertas y ventanas cuando llegaron a la escena del crimen. Los criminales entraron por la puerta principal como invitados.

 

A lo que arribaron los detectives se encontraron con el cadáver de Guillermo Arapé, vestido y tirado en el piso de su habitación en la parte baja de la casa de dos plantas. Tenía varios golpes en la cabeza y con ello, le provocaron la muerte.

 

Arriba, en un pequeño pasillo, cerca de su habitación, fue localizada la médico. Estaba en ropa de dormir y fue estrangulada con un cable. Se cree que antes de matarla la torturaron, al parecer para sacarle información de dónde se encontraba el dinero. Los delincuentes revisaron varias gavetas de los dormitorios, no causaron mucho desorden en la casa pues no se llevaron grandes objetos de valor. Lo más voluminoso fue un televisor LCD y los más pequeño los teléfonos celulares de sus víctimas.

 

Presuntamente, existe un sujeto que diseñó el plan para robar y los sabuesos del CICPC aún no han determinado si el mismo se encontraba entre los que llegaron la noche del jueves. Guillermo Arapé, quien se encontraba desempleado y poseía algunos vicios, acostumbraba a llevar muchos amigos a su casa. Los detectives del CICPC creen que al menos dos de esas íntimas y peligrosas amistades hayan participado en los homicidios.

 

Luego de cometer la doble matanza, los homicidas salieron de la casa tranquilamente usando las llaves de los portones y conduciendo la camioneta Terios de Bianca. Ese vehículo fue encontrado durante la mañana del viernes por las inmediaciones del Conjunto Residencial La Picola. Uniformados policiales observaron la Terios abandonada y al abrirla observaron los documentos de la pediatra. Luego, funcionarios de homicidios de la policía científica se llevaron lo colectado y el vehículo para someterlo a pruebas científicas.

 

EL MACABRO HALLAZGO

 

A eso de las siete de la mañana de de este domingo el único hijo de la pediatra que se encuentra en el país, halló los cuerpos. Este reside aparte con su pareja, pero todas las mañanas llegaba a casa de su madre y de su tío. Trascendió que entró utilizando unas llaves que poseía de la casa y a la primera víctima que encontró fue a su madre. Luego buscó a su tío Guillermo y lo encontró en las mismas condiciones. Fue entonces cuando los vecinos se enteraron de lo acontecido. Unos de estos comentaron posteriormente que habían escuchado música en la madrugada y a eso de la una varios gritos. Al día siguiente se enterarían que fue a causa de los crímenes.

 

Los investigadores de homicidios luego de levantar los cadáveres comenzaron los interrogatorios y el hijo de la médico fue el primero en rendir declaración. Ayer, durante siete horas, fue sometido a preguntas.

 

Los detectives del CICPC creen que el móvil de  los asesinatos fue el robo y tratan de ahondar en el entorno de amistades y familiar de las víctimas para dar con los responsables de tan atroz hecho.

 

Los dos parientes asesinados fueron velados en Abadías Las Mercedes y a la una de la tarde partieron los féretros hacia el Cementerio Jardines La Chinita. El hijo de Bianca Ginesa, al ser precisado se limitó a decir que “Hay muchos comentarios….se han dicho muchas cosas. Ahora no quisiera hablar de ello”.

 

Lo acompañaban varias amistades y parientes de su madre, entre estos una hermana de la difunta, quien viajó desde Bogotá para asistir el sepelio. El ambiente en la capilla de velación estaba cargado de consternación y dolor. Muchos médicos despedían con lágrimas a Bianca Ginesa, quien por más de dos décadas trabajó en la Clínica Falcón de Maracaibo.

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Redacción - El Clarín

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