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Herencia sefardí se mantiene en La Victoria

Un linaje de origen bíblico. Marcos Lobato recuerda las tradiciones de su abuelo Salvador

 

Por Simón Henrique López.- Según reseña la Biblia, la más antigua y, por ende, primera civilización de la historia es la hebrea. Sus últimos principios, como dirían los filósofos, datan de los tiempos antediluvianos e incluso genesíacos, cuando a través de los pactos con Noé, Abraham, Jacob y Moisés, entre otros, Dios, o Jehová, los adoptó como su pueblo escogido, no obstante la desobediencia a los designios divino los lleva a tener problemas desde muy pronto; esclavitud, cautiverio, plagas, guerras fueron algunos de los males que tuvieron que enfrentar lo que a su vez generó su dispersión por todo el planeta.

 

La diáspora, como se le conoce a la distribución de los hebreos o judíos por todo el mundo, comienza luego de los cautiverios en manos de babilonios y asirios en el siglo VI antes de Cristo cuyo origen, según señala también la Biblia, está en la disoluta vida de rey Salomón quien en el afán de mantener contentas a las integrantes de su harén, no dudo a levantar en Jerusalén altares a dioses extranjeros.

 

Después vendría el nacimiento y sacrificio de Jesús de Nazaret de lo que surge el Cristianismo y, luego, la persecución, por parte del Imperio Romano, a todos aquellos quienes asumían como suya esta fe lo que lleva a muchos judíos a buscar refugio en cualquier parte del mundo, principalmente en Europa en general y en España en particular donde las comunidades hebraicas se asientan e
integran por siglos en la vida de ese reino, incluso en el tiempo de las invasiones y conquistas musulmanas en territorio ibérico las cuales adquieren su mayor auge y esplendor aproximadamente en los siglos IX y X de era post cristiana.

 

El origen

La expansión árabe desde su propio comienzo, generó fuertes reacciones por parte del catolicismo español, pero es a partir del Siglo IX con las cruzadas y, sobre todo, con el reinado de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en el Siglo XIII cuando se acrecienta la represión, no sólo contra el Islam, sino contra aquellos que denominaron con el calificativo genérico de infieles en lo que se incluían a los
prosélitos de todas las creencias diferentes a la iglesia romana, entre ellos, por supuesto, los judíos que resultan expulsados con lo que comienza una nueva etapa de la diáspora, pero esta vez con destinos diferentes; en primer lugar el cercano reino de Portugal y más adelante, luego de las expediciones colombinas hacia el llamado Nuevo Mundo o continente americano. He aquí el origen de Los Sefardíes.

 

El concepto

Pero, realmente, ¿Que son los sefardíes? El Diccionario Enciclopédico Larousse, describe el sustantivo Sefardí o Sefardita como:

El gentilicio sefardí o sefaradita procede de sefarad, nombre bíblico de España. Asentados desde la época del bajo imperio romano, participaron activamente en la vida política y cultural del país. El decreto de los reyes católicos (1492) obligó a los que no quisieran abrasar el cristianismo a abandonar Castilla y Aragón. La mayoría de los expulsados se dirigieron a Portugal, de donde los que no se quisieron convertir también fueron expulsados (1496-1497), y se dispersaron. En sus países de
adopción se organizaron en comunidades y conservaron la lengua castellana. (Judeoespañol).

Con el tiempo el término se ha utilizado para denominar a todos los judíos residentes de América que han llegado provenientes de Europa.

 

Sefardíes en Venezuela

En esta dispersión hacia América algunos de estos hebreos, optaron por venir a Venezuela y a comienzos de los 1700´s se ubican principalmente en el estado Falcón y más específicamente en las poblaciones de Coro y Tucacas (aunque existe una creencia popular que dice que grupos de sefarditas fueron a Caracas y Maracaibo a partir de 1693, y desaparecieron sin dejar detrás ningún rastro), allí construyeron sinagogas y en, Coro, un cementerio que aún pervive y ha sido declarado como Patrimonio Histórico de la zona.

 

En 1720, por razones que aún hoy en día no están muy claras, se desató en Coro una ola de antisemitismo que culmina con la quema de la sinagoga y de las residencias de algunos judíos en esa capital. Con, este suceso se acelera el proceso de dispersión de la inmigración judaica al resto del país incluyendo la zona central.

 

De las familias descendientes de estos primeros sefarditas que llegaron a Venezuela se pueden mencionar a los Cohen (constructores del C.C. Sambil), Los Levy (dedicados al ramo de mueblerías y artefactos eléctricos), los Radonski, (ascendientes de Henrique Capriles), los Bendayán (entre quienes figuró Amador Bendayán), los Capriles (la familia de Miguel Ángel fundador de la poderos agrupación periodística y editorial Cadena Capriles a la que pertenecen los diarios El Mundo y Últimas Noticias) sólo por mencionar algunas.

 

En Aragua se asentaron algunas ramas de los Cohen que fundaron diversos comercios, los Levy que lograron afirmar un liderato en la venta de muebles y los Sarikian que conformaron un verdadero imperio textil, en tanto que específicamente en La Victoria florecieron dos familias: los Capriles que
desarrollaron empresas como Hilados y Telares Capriles y Grabados Nacionales y los Lobato que se dedicaron al comercio.

 

De estos Lobato victorianos cabe destacar a Don Marcos, dirigente político fundador en la zona del partido Acción Democrática organización de la que fue, por muchos años su secretario de organización, máxima jerarquía de la tolda blanca para ese entonces.

 

De esta dinastía de los Lobato viven aún en La Victoria descendientes de diversas generaciones, entre ellos el conocido dirigente social y hombre de cultura Marcos Lobato (hijo de don Marco) quien aun cuando ha adoptado la religión católica por influencia de su padre, si recuerda las costumbres y tradiciones de su abuelo Salvador que se mantuvo dentro de la ley de Moisés.

 

“Mi abuelo Salvador –señala- había nacido en Tetuán, ciudad de Marrueco y luego viajó a España donde formó su propia familia, allí nacieron sus hijos mayores Mercedes y Marcos y, en la década de los 30, posiblemente en 1938, se muda a Venezuela, específicamente a la región de Barlovento en el estado Miranda, donde tiene sus otros hijos Raquel, Moisés, José. Alí, Israel y Salvador”.

 

“En realidad –continúa Marcos Lobato- es poco lo que recuerdo de mi abuelo pero siempre tendré presente la solemnidad con que celebraba fechas como la del Yom Kipur o Día del Perdón”.

 

“Para mí -prosigue- era admirable el respeto y paciencia para con todos que prodigaba y su preocupación por la familia que era prácticamente su razón de vida”

 

“A su llegada a Venezuela comenzó vendiendo ropa económica de casa en casa, lo que se conocía entonces como un “cotero”, en La Victoria montó un puesto en el viejo Mercado Libre que estaba ubicado en a la calle Dr. Carías lo que lo convirtió en un próspero, aunque muy “agarrado” comerciante”.

 

En cuanto a sus vivencias directas Marcos Lobato dice:

“Yo en particular, aparte de los recuerdos de mi abuelo, he conocido la Sinagoga de Los Caobos de Caracas, que hasta los momentos en la más grande de Venezuela, pero algunos de mis hijos y sobrinos si han tenido la oportunidad de visitar algunos templos en otras ciudades del país”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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