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Descubre si eres adicto al sexo

Las cifras sobre esta adicción son pocas, y eso pasa porque no es una adicción cualquiera

La pérdida de un empleo, finalizar una relación sentimental sólida, disolver un vínculo familiar o contraer una enfermedad son sólo algunas de las consecuencias de tener una conducta sexual compulsiva. En la adicción no se miden los riesgos.

La adicción al sexo es catalogada como “un trastorno de origen psiquiátrico donde hay una conducta obsesiva. Los adictos son aquellos que tienen conductas coitales compulsivas, de cualquier tipo y de manera constante; el sexo es imprescindible para estar bien, así como el fumador necesita fumar por placer, para el adicto la única forma es a través del sexo”, revela Alicia Corleto, ginecóloga y sexóloga.

Erick R., un guatemalteco de 42 años, es un “adicto sexual en recuperación”, como él se autodenomina. Su vida actual es muy diferente a la de hace un par de años. En el pasado, para Erick, un día normal era un desafío agotador. Llegar al trabajo y buscar pornografía en horario de oficina o al finalizar la jornada era una de las conductas más frecuentes, él podía pasar horas frente al monitor para luego visitar un club nocturno hasta la madrugada y pagar a sexoservidoras, teniendo relaciones sin protección aun con el riesgo de contagiarse de una enfermedad y transmitirla a su pareja, con la que tenía una relación formal.

 

“El amor no es suficiente, hemos tenido parejas que amamos y podríamos pensar que por amor podríamos serles fieles y no ponerlas en riesgo, pero la adicción es mucho más fuerte”, confiesa Erick, quien también reconoce que aunque hay momentos de culpa, la necesidad del coito es la misma o mayor al siguiente día.

Las cifras sobre esta adicción son pocas, y eso pasa porque no es una adicción cualquiera, no es una droga que puede medirse por miligramos en la sangre; aunque la satisfacción que se consigue con una sustancia al ser un adicto a las drogas es muy similar a la que percibe un adicto al sexo al mantener relaciones sexuales.

A pesar de eso, un equipo de psicólogos y psiquiatras de la Universidad de California publicó un estudio en la revista Journal of Sexual Medicine; comprobaron la eficacia de sus criterios a la hora de diagnosticar adicciones sexuales en más de 200 personas con distintos problemas de salud mental, y consiguieron diagnosticar correctamente al 88 % de los pacientes. Además, encontraron que la mayoría de individuos con desorden hipersexual sufría las consecuencias de su enfermedad:  el 17 % había perdido su empleo al menos una vez, el 39 % había finalizado una relación sentimental y el 28 % había contraído alguna enfermedad de transmisión sexual.

Según el doctor Roberto Lizama, experto en psiquiatría y sexología, para diagnosticar a alguien con adicción al sexo se necesita revisar su historia de vida y hacer ciertos exámenes físicos, “hay que ver cómo ha sido desde antes del inicio de las relaciones, porque existen muchos hombres y mujeres que han vivido un fenómeno de hipererotización, es decir que antes que ellos tuvieran la madurez sexual para comprender el fenómeno erótico, ya estaban expuestos”, apuntó.

El psiquiatra asegura que aunque no hay una edad definida en la que se alcanza una madurez sexual, a partir de los 8 años las memorias quedan más fijadas y crean un impacto en la mente. Por eso se evalúa el desarrollo, el ajuste en la vida adulta, la experiencia erótica que ha tenido; también se evalúan aspectos físicos y existencia de tumores testiculares o tumores hipofisarios que desencadenan el aumento de testosterona en hombres y mujeres.

Sin embargo, es necesario aclarar que no es fácil detectarlo, porque no tiene signos evidentes: “no aparece rash, no sangra la nariz, sino que ahí andan, no se pueden hacer conjeturas sobre el diagnóstico o la epidemiología del problema, es tan difícil, porque la gente puede padecerlo pero no lo dice, muchas veces ni lo consultan”, aseguró el doctor Lizama.

Erick cuenta que hace más de dos años conoció de Adictos Sexuales Anónimos, una comunidad de personas que siguen los 12 pasos de recuperación de los Alcohólicos Anónimos: reconocer la adicción, buscar ayuda, intentar reparar el daño causado, apoyar a otros en la misma situación. Todo por medio de reuniones virtuales; así, ha conocido a personas muy jóvenes o muy mayores que no se encuentran cómodos con sus conductas sexuales.

Otras formas de tratar este  grave problema de salud mental (con dificultades clínicamente significativas en el funcionamiento personal, social y laboral del afectado) como lo denomina la Organización Mundial de la Salud (OMS) es con medicación para reducir la ansiedad, mediante  terapia cognitiva conductual o involucrarse en un programa de 12 pasos, de los que en El Salvador ya hay un grupo.

Cada adicto al sexo tiene una historia diferente en donde la complacencia sexual de la persona abarca una buena cantidad de su esfuerzo cotidiano y de tiempo. No se remite a una actividad, sino a varias que podría involucrar promiscuidad, masturbación, revisión de pornografía y exceso de demanda sexual a su pareja. Es una adicción que no respeta edad, clases sociales, ni orientación sexual.

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Mirley Navas

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