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Julianne Moore, la «cougar» favorita al Oscar

Julianne Moore es 10 años menor que su pareja actual

El diario español El Mundo publicó un artículo donde describe el lado «Cougar» de Julianne Moore, la  actriz favorita para ganar la categoría de mejor rol femenino principal de los Premios Oscar.

«Sé regular y ordenado en tu vida de modo que puedas ser violento y original en tu trabajo». La frase es de Flaubert y le sienta como un guante a Julianne Moore, que la utilizó en una entrevista para describir su filosofía vital. La pelirroja más impúdica de Hollywood es famosa por interpretar mujeres insatisfechas y adúlteras en la gran pantalla (de El fin del romance a Lejos del cielo, pasando por Vidas cruzadas, su carrera está trufada de mujeres con el mismo karma que Emma Bovary), pero en su vida privada es una amante madre y feliz esposa desde hace más de 12 años.

A sus 54 años, una edad que para muchas actrices marca el fin de su carrera, esta intérprete criada en ninguna parte (su padre era militar y antes de cumplir la mayoría de edad ya se había mudado 23 veces de casa) está rompiendo moldes en la Meca del cine. Basta con verla sonreír en la alfombra roja. En su cara pecosa se forman arrugas, no hay ninguna extraña tirantez en su rostro. No ha cedido a la tentación del bisturí. «Me gusta pensar que puedo envejecer de forma natural. No voy a condenar a nadie por algo que le hace sentirse bien. Pero yo quiero parecerme a mí misma», dijo cumplidos ya los 50 a la revista The Edit. «No vamos a vivir para siempre. Podría estar muerta a los 54 y, ¿sabes qué? Entonces no tendré que preocuparme por envejecer».

Con 54 años no está muerta. Está de parranda porque vive el mejor momento de su carrera. En mayo recibió el premio a mejor actriz en el festival de Cannes por Map to the Stars, de David Cronenberg, y mañana es la gran favorita para hacerse con el Oscar por interpretar a una enferma de Alzheimer en Siempre Alice. Curiosamente, también es la más veterana de las que compiten en su categoría.

Ella, de momento, ya se ha hecho con una veintena de galardones en la pre-campaña (del Globo de Oro al Bafta) y, además, la Academia tiene una deuda que saldar con ella. Esta es su quinta candidatura, y podría haber ganado la estatuilla incluso por interpretaciones por las que no fue nominada, como Magnolia.

Mañana en el Teatro Kodak, Moore aparecerá con un hombre más joven a su lado. Sin miedo a los prejuicios, hace tiempo que puede presumir de cougar. Mucho antes de que los medios se inventasen esta palabra para definir a las mujeres a las que les gustan hombres más jovenes, ella ya salía con el director Bart Freundlich, un decenio menor.

Atractivo y con buena planta, ambos se conocieron en en 1996, durante el rodaje de Volviendo a casa. «Empezamos a citarnos cuando llevábamos una semana de rodaje. Parece que fue ayer y ya han pasado 19 años», comentaba en The Hollywood Reporter, a la vez que dedicaba unas cariñosas palabras a su marido. «Es un hombre extraordinario, siempre me hace sentir bien conmigo misma y con mi trabajo. Yo también espero hacerle sentirse bien».

Muy discreto, Freundlich no ha triunfado en Hollywood como su mujer, aunque ha dirigido episodios de series como Californication y, en 2009, curiosamente, rodó una película sobre una señora que cautiva a su vecino pipiolo. ¿Habría algo de autobiográfico?

Con él ha tenido dos hijos: Caleb, de 17 años, y Liv, de 12, que apunta a bellezón pelirrojo como mamá. La familia vive en un ático-duplex en el Greenwich Village neoyorquino, el barrio bohemio-pijo de la ciudad, valorado en 2.650.000 millones de dólares. La actriz procura no rodar demasiado tiempo fuera de su casa. «Mi familia es increíblemente importante para mí. Quiero estar con ellos tanto como pueda. Por eso, trato de trabajar en Nueva York o rodar en verano para que puedan mudarse conmigo».

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Acerca del Autor

Redacción - El Clarín

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