La nueva Ley de Hidrocarburos en Venezuela introduce cambios profundos en la forma en que el país explora, produce y comercializa su petróleo. La reforma busca atraer inversión, aumentar la producción y garantizar mayor control estatal sobre el recurso, bajo un nuevo marco legal.
El texto legal redefine las reglas del sector petrolero, amplía la participación privada y modifica el rol del Estado en varias etapas de la cadena energética. A continuación, se explica de forma clara qué cambia y cómo impacta esta nueva normativa.
¿Cuál es el objetivo de la nueva Ley de Hidrocarburos?
La reforma establece que el aprovechamiento del petróleo debe regirse por principios como soberanía energética, seguridad jurídica, transparencia contractual y protección ambiental.
Además, incorpora de forma expresa la transición energética y la necesidad de maximizar progresivamente la renta petrolera. Esto significa que el Estado busca ingresos sostenibles, pero con reglas más claras para los inversionistas.
¿Quiénes pueden operar ahora en el sector petrolero?
Uno de los cambios más relevantes es que las actividades primarias ya no quedan limitadas exclusivamente a empresas estatales o mixtas.
La nueva ley permite que empresas privadas domiciliadas en Venezuela participen directamente en exploración y producción, siempre que firmen contratos con empresas estatales y cumplan los requisitos técnicos y financieros.
El Estado mantiene la propiedad de los yacimientos, pero delega la operación bajo esquemas contractuales más flexibles.
¿Qué pasa con las empresas mixtas?
Las empresas mixtas continúan existiendo, pero con cambios importantes en su creación y funcionamiento.
Ya no requieren aprobación previa de la Asamblea Nacional. Ahora basta con una notificación formal, y su constitución se realiza mediante decreto del Ejecutivo. Esto reduce los tiempos administrativos y acelera nuevos proyectos.
La duración de los proyectos se mantiene en 25 años, con posibilidad de prórroga.
Nuevos contratos petroleros: cómo funcionan
La ley crea una nueva figura contractual distinta a las empresas mixtas. En este modelo, el operador privado asume todo el riesgo financiero y operativo.
El Estado no asume deudas ni compromisos financieros. A cambio, recibe regalías, impuestos y una participación en la producción fiscalizada.
Al finalizar el contrato, todos los activos pasan al Estado sin indemnización.
Regalías e impuestos: qué cambia en los pagos
La regalía base se fija en 30 % de la producción. Sin embargo, la ley permite reducirla si un yacimiento no es económicamente viable.
En contratos con empresas privadas, la regalía puede bajar hasta 20 %. En empresas mixtas, hasta 15 %. El Ejecutivo puede restituirla cuando el proyecto se estabilice.
También se flexibiliza el impuesto de extracción para incentivar inversiones.
Comercialización del petróleo venezolano
La comercialización deja de ser exclusivamente estatal. De forma excepcional, empresas privadas y mixtas pueden vender directamente el crudo, siempre que logren precios superiores a los del Estado.
El control estratégico de la comercialización sigue en manos del Ejecutivo, que puede revocar permisos si detecta incumplimientos.
¿Qué significa esta ley para Venezuela?
La nueva Ley de Hidrocarburos redefine el modelo petrolero venezolano. Busca aumentar producción, atraer capital y mantener el control del recurso.
El Estado conserva la propiedad del petróleo, pero comparte la operación bajo reglas más flexibles. El éxito de la reforma dependerá de su aplicación, supervisión y estabilidad jurídica.





