La Licencia General 48 de la Ofac marca un giro relevante en el régimen de sanciones contra Venezuela, luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitiera este martes 10 de febrero una autorización que permite ciertas operaciones petroleras que permanecían restringidas. La medida habilita actividades específicas dentro del sector energético venezolano.
Según lo informado, la licencia autoriza acciones vinculadas con la exploración, desarrollo, producción y mantenimiento de petróleo y gas en territorio venezolano. Estas operaciones se realizarán bajo condiciones definidas y con supervisión directa de las autoridades estadounidenses.
La decisión ocurre en un contexto político y económico distinto al de años anteriores, tras los recientes cambios en la conducción del poder en Caracas. El anuncio generó atención inmediata entre actores del sector energético y analistas internacionales.
Licencia General 48 de la Ofac y el alcance de las operaciones permitidas
La autorización emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros se enfoca en permitir actividades técnicas y operativas esenciales para el funcionamiento del sector petrolero y gasífero. Esto incluye trabajos de mantenimiento, desarrollo de campos y procesos necesarios para sostener la producción.
La licencia no implica un levantamiento total de las sanciones. Por el contrario, establece un marco controlado que delimita qué operaciones pueden ejecutarse y bajo qué condiciones. Las empresas que participen deberán cumplir con los parámetros fijados por el Departamento del Tesoro.
Especialistas señalan que esta medida busca evitar el deterioro adicional de la infraestructura energética venezolana. Al mismo tiempo, permite evaluar el comportamiento del sector bajo un esquema de vigilancia internacional.
Contexto político y objetivos económicos de la medida
La Licencia General 48 de la Ofac se emite en un momento clave del proceso político venezolano. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 y el cambio de orientación en Caracas, la administración Trump impulsa una nueva estrategia hacia el país.
El objetivo declarado por Washington apunta a reactivar el sector energético venezolano con participación de capital estadounidense. La iniciativa también busca aumentar la producción de crudo y gas, elementos considerados fundamentales para la estabilización económica.
Fuentes oficiales destacan que la supervisión será estricta y constante. Estados Unidos pretende asegurar que los ingresos generados se alineen con los lineamientos definidos en la nueva etapa política venezolana.
Impacto esperado en el sector energético venezolano
Analistas consideran que la licencia podría generar un impacto progresivo en la producción petrolera, siempre que se mantenga el cumplimiento de las condiciones establecidas. La medida abre una ventana para la llegada de inversión extranjera en un sector que ha enfrentado años de restricciones.
Sin embargo, el alcance real dependerá de la implementación práctica y de la respuesta de las empresas interesadas. El sector energético venezolano enfrenta retos estructurales que van más allá de las sanciones.
La Licencia General 48 de la Ofac representa así un paso inicial dentro de un proceso más amplio. Su evolución será observada de cerca por gobiernos, mercados y actores del ámbito energético internacional.





