Un accidente de trenes en Toledo dejó al menos 68 muertos y numerosos heridos este miércoles 28 de octubre de 2026, después de que un AVE de Renfe chocara por detrás contra un tren Iryo que permanecía detenido en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. La colisión ocurrió cerca de Urda y Los Yébenes, provocó el descarrilamiento de dos vagones y obligó a suspender la circulación ferroviaria.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó el balance provisional de víctimas, mientras los equipos de emergencia continuaban trabajando entre los restos de los trenes.
Las autoridades investigan si una autorización errónea desde el centro de control ferroviario permitió que el AVE reanudara la marcha cuando otro convoy permanecía detenido en la misma vía.
¿Qué ocurrió en el accidente de trenes en Toledo?
El choque se produjo aproximadamente a las 8:54 de la mañana, en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
El lugar del accidente se encuentra entre Mora y Orgaz y Urda, en las proximidades de Los Yébenes, provincia de Toledo.
Según la información difundida por Adif, los trenes involucrados pertenecían a Renfe e Iryo.
El AVE había salido de la estación Madrid-Puerta de Atocha a las 8:00 de la mañana con destino a Sevilla-Santa Justa, donde tenía prevista su llegada a las 10:39.
Durante el recorrido, el tren de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que se encontraba detenido.
La violencia del impacto provocó que dos vagones del tren Iryo descarrilaran y cayeran por un terraplén.
El accidente movilizó inmediatamente a los servicios de emergencia de Castilla-La Mancha y obligó a interrumpir el tráfico ferroviario en uno de los principales corredores de alta velocidad de España.
¿Cuántos muertos y heridos dejó el choque de trenes?
El balance de víctimas aumentó rápidamente durante las primeras horas posteriores al accidente.
Inicialmente, las autoridades regionales informaron de al menos 30 fallecidos, de los cuales 24 viajaban en el AVE y seis en el tren Iryo.
Posteriormente, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó la cifra a 68 muertos, según las últimas informaciones difundidas por medios españoles.
El mandatario regional también advirtió sobre la posibilidad de encontrar nuevas víctimas a medida que avanzaran las labores de rescate.
Además, se reportaron numerosos heridos, incluidos pasajeros con lesiones de gravedad.
Los equipos de emergencia enfrentaron dificultades para acceder a determinadas zonas de los vagones debido a los daños estructurales ocasionados por el impacto.
Por ello, el número de fallecidos y lesionados debe considerarse provisional hasta que concluya la identificación de las víctimas y las autoridades publiquen un balance definitivo.
Más de 500 pasajeros viajaban en los trenes de Renfe e Iryo
Los primeros reportes indican que más de 500 personas viajaban entre los dos convoyes.
Según datos difundidos por las autoridades y recogidos por medios españoles, el AVE transportaba aproximadamente 397 pasajeros, mientras que el Iryo llevaba 147 personas, entre ellas un bebé.
Esto supone alrededor de 544 viajeros afectados directamente por la emergencia ferroviaria.
No obstante, algunas informaciones iniciales intercambiaron las cifras de ocupación de ambos trenes, por lo que los datos deberán consolidarse mediante los registros de las compañías.
Tras el accidente, los servicios sanitarios comenzaron a clasificar a los heridos según la gravedad de sus lesiones.
Asimismo, las autoridades activaron mecanismos de atención para los familiares que buscaban información sobre los pasajeros.
¿Qué causó el accidente ferroviario en Toledo?
Las causas definitivas de la colisión todavía no han sido establecidas.
Sin embargo, las primeras investigaciones apuntan a un posible fallo en la gestión de la circulación ferroviaria después de una incidencia en el sistema de señalización.
Según informaciones publicadas por medios españoles, el sistema automático de seguridad habría presentado problemas que obligaron a gestionar temporalmente la circulación mediante procedimientos manuales.
En ese contexto, un operador del centro de control de Atocha habría autorizado al AVE a continuar su recorrido pese a que el tren Iryo permanecía detenido más adelante.
Esta hipótesis deberá ser confirmada mediante el análisis de los registros técnicos, las comunicaciones ferroviarias y los protocolos de seguridad aplicados.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, cuestionó la decisión que habría permitido reanudar la marcha del tren de Renfe en esas circunstancias.
No obstante, todavía no se ha determinado oficialmente si el accidente respondió a un error humano, una falla técnica o una combinación de factores.
¿Qué es el sistema LZB y cómo protege a los trenes?
Una de las cuestiones examinadas tras el accidente es el funcionamiento del sistema LZB, utilizado en determinados tramos de alta velocidad.
El LZB es un sistema de señalización y protección ferroviaria que transmite información continua al tren sobre las condiciones de circulación.
Entre sus funciones se encuentran supervisar la velocidad permitida y controlar el cumplimiento de las restricciones necesarias para mantener una separación segura entre convoyes.
Cuando funciona correctamente, permite detectar situaciones que requieren reducir la velocidad o detener el tren.
Sin embargo, las incidencias técnicas pueden obligar a utilizar procedimientos alternativos de circulación, sujetos a protocolos específicos.
La investigación deberá determinar qué ocurrió con los sistemas de protección, qué instrucciones recibieron los maquinistas y por qué ambos trenes terminaron ocupando una situación de riesgo.
Suspenden trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía
Adif anunció la interrupción de la circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía después de conocerse el accidente.
La suspensión afectó los servicios que utilizan el corredor donde ocurrió la colisión, entre ellos conexiones de Madrid con ciudades andaluzas.
Renfe confirmó que permanecía interrumpida la circulación entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
La empresa también activó su gabinete de crisis y el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares.
Hasta el momento, no se ha comunicado una fecha definitiva para restablecer completamente el servicio en el tramo afectado.
Los pasajeros con viajes programados deben consultar los canales oficiales de sus operadores antes de desplazarse a las estaciones.
Teléfonos de atención para familiares y afectados
Las empresas ferroviarias habilitaron líneas telefónicas especiales para ofrecer información a las personas afectadas por el accidente.
- Renfe: 900 10 10 20.
- Iryo: 900 001 403.
- Adif: 900 00 14 02.
Estos números están destinados principalmente a víctimas y familiares, por lo que se recomienda evitar llamadas que no estén relacionadas directamente con la emergencia.
También se habilitaron puntos de información en estaciones ferroviarias, entre ellas Madrid-Puerta de Atocha y Sevilla-Santa Justa.
Despliegan equipos de emergencia y militares en Toledo
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (Platecam) para coordinar la respuesta al accidente.
El operativo incluyó personal sanitario, bomberos, agentes de la Guardia Civil y equipos especializados de rescate.
También participaron efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), movilizados para apoyar las labores en el lugar de la colisión.
Las autoridades instalaron un Puesto de Mando Avanzado desde el cual coordinaron el rescate, la atención de heridos y el traslado de víctimas a centros hospitalarios.
Diversos hospitales de Castilla-La Mancha y Madrid fueron movilizados para responder a la emergencia.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su consternación por la tragedia y mantuvo contacto con las autoridades responsables del operativo.
Por su parte, el ministro Óscar Puente se trasladó al centro de control ferroviario para conocer los detalles de lo ocurrido.
España investiga otra tragedia ferroviaria en 2026
El accidente de Toledo se produjo meses después del grave siniestro ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, en enero de 2026.
Aquel episodio dejó 46 fallecidos y abrió un debate sobre la seguridad de las infraestructuras ferroviarias españolas.
Sin embargo, las circunstancias de ambos accidentes son diferentes y no existe información que permita atribuirles una causa común.
En Toledo, la investigación se concentra inicialmente en la gestión del tráfico ferroviario y en los sistemas de señalización que debían impedir el alcance entre dos trenes.
Las autoridades deberán establecer la secuencia exacta de decisiones y fallos que precedieron a la colisión.
El accidente de trenes en Toledo deja un balance provisional de al menos 68 fallecidos, numerosos heridos y la suspensión de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Mientras continúan las labores de emergencia, la investigación deberá esclarecer por qué un AVE de Renfe alcanzó a un tren Iryo que permanecía detenido en la vía.





