Venezuela registra aproximadamente 8.000 mordeduras de serpientes al año, según cifras difundidas por Luis Contreras, especialista en serpientes y sueros antiofídicos del Cuerpo de Bomberos Marinos del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA). El experto advirtió que las altas temperaturas y las lluvias pueden favorecer el desplazamiento de estos reptiles hacia zonas habitadas, aumentando el riesgo de encuentros con personas.
Contreras señaló que Barinas y Zulia figuran entre los estados con mayor cantidad de casos. Asimismo, relacionó las alteraciones ambientales con cambios en el comportamiento y desplazamiento de las serpientes.
Mordeduras de serpientes en Venezuela: ¿cuántos casos se registran?
De acuerdo con las cifras presentadas por Luis Contreras y reseñadas por El Periodiquito, en Venezuela ocurren alrededor de 8.000 mordeduras de serpientes cada año.
El especialista indicó que aproximadamente 6.000 de estos casos presentan un diagnóstico clínico de envenenamiento grave.
Esta proporción representa el 75 % de los incidentes mencionados, aunque no se precisó el período de recopilación de los datos ni la fuente estadística utilizada.
Tampoco se detalló si las cifras corresponden exclusivamente a casos atendidos en centros hospitalarios o incluyen otros reportes de los organismos de emergencia.
En cualquier caso, el especialista destacó la importancia de prestar atención a los accidentes ofídicos, especialmente en comunidades donde existe contacto frecuente con áreas naturales.
Las mordeduras de serpientes venenosas pueden producir complicaciones graves y requieren atención médica inmediata.
Barinas y Zulia concentran numerosos accidentes ofídicos
Contreras identificó a Barinas como el estado con mayor número de mordeduras de serpientes dentro de las cifras que presentó. Según sus estimaciones, esta entidad registra alrededor de 1.200 casos anuales.
En segundo lugar ubicó al estado Zulia, con aproximadamente 950 incidentes cada año. Entre ambas entidades sumarían 2.150 mordeduras anuales, equivalentes a cerca del 27 % del total nacional mencionado por el especialista.
Sin embargo, estas cifras no permiten establecer por sí solas el riesgo individual de los habitantes, ya que para ello sería necesario considerar la población de cada estado y la distribución territorial de los casos.
Tampoco se ofreció un desglose de las especies involucradas ni de la gravedad de los incidentes en ambas regiones.
¿Por qué las serpientes pueden aparecer en zonas urbanas?
El especialista explicó que los cambios ambientales pueden alterar los lugares donde permanecen habitualmente estos reptiles.
Las serpientes dependen de las condiciones de su entorno para regular su temperatura corporal y encontrar refugio, alimento y agua.
Por ello, los períodos de calor intenso pueden modificar sus horarios de actividad y sus desplazamientos. Las lluvias fuertes y las inundaciones también pueden obligarlas a abandonar refugios y buscar terrenos más secos.
En determinadas circunstancias, estos movimientos aumentan la posibilidad de que aparezcan en patios, jardines, terrenos baldíos o espacios próximos a viviendas.
Contreras también mencionó la actividad sísmica como un factor que podría contribuir a alterar su entorno.
No obstante, la información suministrada no incluye estudios que permitan atribuir un aumento de las mordeduras en Venezuela a terremotos recientes.
¿El fenómeno de El Niño aumenta las mordeduras de serpientes?
La advertencia de Contreras se produjo en medio de referencias al denominado «Super Niño» y a las alteraciones climáticas que pueden afectar a Venezuela.
El fenómeno de El Niño puede modificar los patrones de temperatura y precipitación, aunque sus efectos varían según la región y el período.
Las temperaturas elevadas y los cambios en las lluvias pueden influir en la actividad de algunos reptiles y en la frecuencia de encuentros con seres humanos.
Sin embargo, no se ha presentado evidencia estadística en el reporte que permita confirmar que El Niño haya causado un incremento específico de las mordeduras de serpientes en el país.
Para establecer esa relación sería necesario comparar registros de accidentes ofídicos de distintos años con información meteorológica y ambiental.
Por tanto, la advertencia debe entenderse como un llamado preventivo frente a condiciones que pueden favorecer el contacto entre serpientes y personas.
¿Qué hacer ante una mordedura de serpiente?
Una mordedura de serpiente potencialmente venenosa constituye una emergencia médica.
La persona afectada debe recibir atención hospitalaria lo antes posible, incluso cuando inicialmente presente pocos síntomas.
Entre las recomendaciones básicas se encuentran:
- Mantener a la persona tranquila y reducir sus movimientos.
- Inmovilizar de manera suave la extremidad afectada, sin interrumpir la circulación.
- Retirar anillos, pulseras u otros objetos ajustados antes de que aparezca inflamación.
- Trasladar al paciente a un centro de salud preparado para evaluar el accidente.
- Evitar torniquetes, cortes, succión del veneno, aplicación de hielo o remedios caseros.
También es importante no intentar capturar ni manipular la serpiente responsable de la mordedura.
Si puede identificarse a distancia y sin exponerse a otro ataque, esa información podría ayudar al personal sanitario.
El tratamiento dependerá de la especie involucrada, los síntomas y la valoración médica. En los casos indicados, los profesionales administrarán suero antiofídico.
Prevención de mordeduras en viviendas y comunidades
La prevención adquiere especial importancia en zonas rurales y sectores urbanos próximos a vegetación abundante.
Mantener los patios despejados, retirar acumulaciones de escombros y controlar la presencia de roedores puede reducir las condiciones que atraen o favorecen el refugio de serpientes.
También conviene utilizar calzado cerrado y protección adecuada al caminar por terrenos con vegetación, especialmente durante la noche.
Cuando se detecte una serpiente cerca de una vivienda, lo más seguro es mantener distancia, alejar a niños y mascotas y solicitar ayuda a personal capacitado.
No se recomienda intentar matarla o capturarla, porque esa acción puede aumentar el riesgo de mordedura.
La advertencia de Luis Contreras pone el foco en la prevención de accidentes ofídicos en Venezuela, donde estima unos 8.000 casos anuales. El especialista considera que las condiciones ambientales pueden favorecer el desplazamiento de serpientes hacia áreas habitadas, aunque todavía se necesitan datos comparativos para determinar si las mordeduras están aumentando y cuáles son sus causas.





