Siete estudiantes de entre 10 y 12 años de la escuela Rómulo Gallegos presentaron síntomas de una presunta intoxicación este lunes 26 de octubre en la parroquia Trinidad de La Capilla, municipio Guanarito, estado Portuguesa. Las menores sufrieron desmayos, dificultades respiratorias y otras alteraciones de salud que obligaron a trasladarlas inicialmente a un ambulatorio local.
Sin embargo, la emergencia se complicó cuando el vehículo policial dispuesto para llevarlas al Hospital de Guanarito no contaba con combustible suficiente. Esta situación retrasó el traslado durante más de cinco horas, según los reportes del caso.
Siete estudiantes intoxicadas en escuela de Portuguesa
El incidente ocurrió aproximadamente a las 2:40 de la tarde en la escuela Rómulo Gallegos, ubicada en la parroquia Trinidad de La Capilla.
De acuerdo con la información difundida, siete alumnas comenzaron a presentar síntomas que generaron preocupación entre los responsables del plantel.
Las menores, cuyas edades oscilan entre los 10 y los 12 años, experimentaron desmayos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, convulsiones y taquicardia.
Ante la emergencia, fueron llevadas al ambulatorio de la localidad para recibir una primera evaluación médica.
La información disponible no precisa si todas las estudiantes presentaron los mismos síntomas ni cuál fue la gravedad individual de cada caso.
Tampoco se ha identificado la sustancia que pudo haber provocado las alteraciones de salud.
Por esta razón, el episodio se mantiene como una presunta intoxicación, a la espera de resultados médicos y toxicológicos que permitan establecer su origen.
Patrulla sin gasolina retrasó el traslado de las estudiantes
Uno de los aspectos más preocupantes del caso fue la demora para trasladar a las menores desde el ambulatorio local hasta el Hospital de Guanarito.
Según los reportes, las autoridades dispusieron una patrulla policial para realizar el recorrido.
Sin embargo, el vehículo no tenía combustible suficiente para completar el trayecto, por lo que fue necesario gestionar el suministro antes de iniciar el traslado.
Esta situación provocó una espera superior a cinco horas. Aunque los síntomas comenzaron alrededor de las 2:40 de la tarde, la salida hacia el hospital se produjo cerca de las 8:00 de la noche.
El retraso adquiere especial relevancia por la naturaleza de los síntomas descritos, particularmente las convulsiones y las dificultades respiratorias, que pueden requerir atención médica urgente.
No obstante, la información suministrada no permite establecer si la demora agravó el estado de salud de alguna de las estudiantes. Tampoco se ha informado por qué no se utilizó una ambulancia u otro vehículo de emergencia.
¿Qué causó la intoxicación en la escuela Rómulo Gallegos?
Hasta el momento, no se ha divulgado un informe técnico que identifique el agente responsable del episodio.
Los síntomas presentados por las estudiantes podrían corresponder a diferentes causas médicas o ambientales, por lo que no es posible atribuirlos a una sustancia específica sin resultados de laboratorio y una investigación adecuada.
Las autoridades deberán determinar si las menores estuvieron expuestas a algún producto químico, alimento contaminado u otro factor que explique las manifestaciones registradas.
También será importante establecer dónde se encontraban las alumnas cuando comenzaron los síntomas y si existió alguna exposición común.
Por ahora, no se ha confirmado que el incidente estuviera relacionado con fumigaciones, gases tóxicos u otras sustancias utilizadas dentro o fuera del plantel.
La identificación de la causa es fundamental para establecer medidas preventivas y evitar nuevos episodios.
Portuguesa acumula reportes de intoxicaciones escolares
El caso de la escuela Rómulo Gallegos se suma a una serie de episodios similares reportados en instituciones educativas venezolanas desde finales de 2024.
De acuerdo con el recuento citado en la información difundida, se han contabilizado más de 30 incidentes de esta naturaleza en planteles del país.
Al menos 24 de esos episodios habrían ocurrido en el estado Portuguesa, una de las entidades con mayor cantidad de reportes. Sin embargo, las cifras corresponden a un recuento de incidentes y no necesariamente al número total de estudiantes afectados.
Además, la información disponible no identifica una base de datos oficial que permita verificar si todos los acontecimientos comparten una misma causa.
Por ello, aunque existen semejanzas entre los síntomas descritos en diferentes escuelas, no se puede afirmar que todos los casos estén relacionados.
Sin resultados toxicológicos concluyentes sobre los casos
Otro elemento que genera incertidumbre es la ausencia de informes técnicos concluyentes sobre las sustancias que habrían provocado los episodios reportados.
Según la información suministrada, las autoridades competentes no han publicado resultados toxicológicos definitivos que permitan identificar un agente químico común.
Esta falta de información dificulta establecer si los incidentes obedecen a exposiciones ambientales, contaminación accidental u otras circunstancias.
También limita la posibilidad de adoptar medidas específicas de prevención en los centros educativos.
La investigación de estos episodios requiere evaluaciones médicas, análisis de posibles fuentes de exposición y revisión de las condiciones de los espacios escolares.
Mientras no existan resultados verificables, es importante evitar conclusiones anticipadas sobre las causas.
Emergencia escolar evidencia dificultades para la atención médica
Además de las interrogantes sobre el origen de los síntomas, el incidente en Guanarito puso de manifiesto dificultades logísticas para responder a una emergencia sanitaria.
El hecho de que siete menores debieran esperar varias horas por la falta de combustible de un vehículo destinado al traslado plantea preguntas sobre la disponibilidad de transporte asistencial en la zona.
Hasta ahora, no se ha difundido un balance médico actualizado sobre la evolución de las estudiantes después de su llegada al Hospital de Guanarito.
Tampoco se ha informado si alguna requirió hospitalización o atención especializada.
El caso permanece pendiente de esclarecimiento tanto por la causa de la presunta intoxicación como por las circunstancias que retrasaron el traslado de las siete estudiantes. Los resultados médicos y las actuaciones de las autoridades serán determinantes para conocer qué ocurrió en la escuela Rómulo Gallegos.





