Niños no reclamados tras los terremotos en Venezuela. Una caravana de vehículos adornados con globos blancos acompañó el traslado de los cuerpos de unos 40 menores que permanecían sin ser reclamados casi dos meses después de la tragedia del 24 de junio.
Los cuerpos fueron llevados hasta el Cementerio de La Esperanza, en Carayaca, estado La Guaira, donde recibieron sepultura. Las autoridades presumen que, en varios de estos casos, sus padres o representantes también fallecieron durante los terremotos.
Niños no reclamados tras los terremotos en Venezuela
Las imágenes de la caravana mostraron vehículos avanzando con globos blancos mientras trasladaban los cuerpos hacia el cementerio.
Detrás de la despedida existe una de las consecuencias más dolorosas de la catástrofe: ningún familiar había acudido a reclamar los cuerpos de estos menores.
De acuerdo con los reportes disponibles, las autoridades manejan como hipótesis que sus padres y representantes también perdieron la vida durante los movimientos sísmicos.
La situación habría dejado a algunos grupos familiares completamente afectados, sin parientes directos que pudieran realizar posteriormente los procedimientos de identificación y entrega.
Algunos estaban en una cancha cuando ocurrió el terremoto
Parte de los menores se encontraba en la cancha de las OPPE cuando comenzó el terremoto, según los datos conocidos sobre estos casos.
Mientras tanto, sus padres permanecían en la planta baja o en otras áreas de la residencia.
El colapso provocado por los movimientos sísmicos habría causado la muerte de diferentes integrantes de estas familias.
En algunos casos se trataría de núcleos familiares pequeños, circunstancia que podría explicar por qué, casi dos meses después, nadie había acudido a reclamar los cuerpos.
¿Qué ocurre con los cuerpos que no han sido identificados?
Antes de proceder con la inhumación, especialistas realizaron diferentes evaluaciones forenses destinadas a conservar información que permita una futura identificación.
Funcionarios del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) y del Cicpc practicaron estudios antropológicos y odontológicos.
Estos procedimientos permiten crear registros con características individuales de cada cuerpo.
De esta manera, una eventual aparición de familiares o nuevos elementos de identificación podrá ser contrastada con la información almacenada por los organismos forenses.
Fueron sepultados en Carayaca
Los aproximadamente 40 cuerpos fueron trasladados al Cementerio de La Esperanza, ubicado en Carayaca.
La inhumación no significa necesariamente que los procesos destinados a determinar sus identidades hayan concluido.
Los registros obtenidos antes de la sepultura permitirán mantener abiertos los casos ante la posibilidad de que posteriormente aparezcan familiares que busquen a alguno de los menores.
La información forense también permitirá establecer dónde fue sepultado cada cuerpo en caso de una futura identificación.
6.438 fallecidos tras los terremotos del 24 de junio
El traslado de los menores ocurre cuando están por cumplirse dos meses de los devastadores terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio.
De acuerdo con el balance más reciente divulgado por el Gobierno nacional, 6.438 personas han fallecido como consecuencia de los movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5.
La Guaira estuvo entre las regiones más golpeadas por la catástrofe, con numerosos edificios colapsados y miles de familias afectadas.
Las labores de recuperación todavía continúan en algunas estructuras.
Familias todavía buscan a sus seres queridos
Casi dos meses después de la tragedia, todavía existen personas que buscan a familiares desaparecidos.
Los organismos de rescate continúan trabajando en algunos edificios colapsados, mientras los equipos forenses mantienen procesos de identificación de víctimas recuperadas entre los escombros.
En otros casos, el paso del tiempo ha obligado a avanzar con procedimientos de inhumación sin que haya sido posible localizar previamente a sus familiares.
La caravana de los niños no reclamados tras los terremotos en Venezuela reflejó precisamente esa dimensión de la tragedia.
Unos 40 menores fueron sepultados en La Guaira sin que sus cuerpos hubieran sido reclamados. Sin embargo, antes de la inhumación quedaron registrados los elementos forenses necesarios para que, si algún día pueden ser identificados, sus familiares sepan finalmente quiénes eran y dónde descansan.





