Marco Rubio defendió el acuerdo petrolero con Alejandro Betancourt y aseguró que el Gobierno estadounidense revisó los antecedentes del empresario venezolano antes de incorporar a North American Blue Energy Partners (NABEP) al nuevo esquema energético entre Estados Unidos y Venezuela.
Durante una entrevista con el periodista Sergio Novelli, el secretario de Estado sostuvo que actualmente “no existe en Estados Unidos ninguna investigación” contra Betancourt, en respuesta a los cuestionamientos surgidos por el papel de su empresa en el multimillonario convenio.
Marco Rubio defiende acuerdo petrolero con Alejandro Betancourt
Rubio aseguró que la administración estadounidense realizó las verificaciones correspondientes antes de avanzar con NABEP.
El pronunciamiento busca responder a las interrogantes generadas alrededor del empresario venezolano y su participación en uno de los mayores proyectos petroleros anunciados recientemente entre Caracas y Washington.
Según el secretario de Estado, la revisión realizada por las autoridades estadounidenses no encontró una investigación vigente contra Betancourt en Estados Unidos.
La afirmación corresponde directamente a Rubio y se produce en medio del debate sobre las empresas seleccionadas para participar en el desarrollo de los campos venezolanos.
¿Qué papel tendrá NABEP en Venezuela?
North American Blue Energy Partners tendrá, según la información divulgada sobre el acuerdo, un papel relevante en la explotación y recuperación de 17 campos petroleros venezolanos.
Estos campos tendrían un potencial conjunto de aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas.
La participación de NABEP forma parte de un plan mucho más amplio para aumentar la producción petrolera venezolana mediante inversiones privadas y participación estadounidense.
El Gobierno venezolano ha estimado que los proyectos asociados al nuevo esquema podrían atraer inversiones superiores a 100.000 millones de dólares.
Acuerdo contempla concesiones de largo plazo
Uno de los elementos que ha generado mayor atención son las condiciones previstas para desarrollar los campos.
Según la información difundida sobre el convenio, los proyectos contemplan concesiones que podrían extenderse hasta 100 años.
Además, se establece una participación accionaria del 35% para la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de Estados Unidos.
La estructura definitiva de estas operaciones y las condiciones particulares aplicables a cada campo serán elementos determinantes para conocer el verdadero alcance económico del acuerdo.
Estados Unidos busca recuperar producción petrolera
Rubio defendió la selección de NABEP como parte de una estrategia más amplia para recuperar la capacidad productiva de la industria petrolera venezolana.
El planteamiento estadounidense busca incorporar capital, tecnología y operadores privados capaces de rehabilitar campos e infraestructura que requieren inversiones significativas.
Washington también considera el acuerdo desde una perspectiva de seguridad energética.
La administración de Donald Trump sostiene que un incremento de la producción venezolana podría ampliar la disponibilidad de crudo para el mercado estadounidense y contribuir a contener los precios energéticos.
Rubio apunta a reducir influencia de China y Rusia
El secretario de Estado también vinculó el acuerdo con la competencia geopolítica que Estados Unidos mantiene con China y Rusia.
Rubio señaló que compañías vinculadas a ambos países habían conseguido una importante presencia en diferentes áreas de la industria energética venezolana.
El nuevo esquema pretende, según su explicación, fortalecer la participación estadounidense en campos donde anteriormente existía influencia china o rusa.
De esta manera, Washington presenta el acuerdo no solamente como una operación económica, sino también como una decisión estratégica relacionada con el suministro energético del hemisferio occidental.
Betancourt queda en el centro del debate
La participación de Alejandro Betancourt y NABEP probablemente continuará siendo uno de los aspectos más examinados del nuevo acuerdo.
Ante los cuestionamientos, Marco Rubio defendió el acuerdo petrolero con Alejandro Betancourt y aseguró que la administración estadounidense revisó sus antecedentes antes de avanzar con la empresa.
“No existe en Estados Unidos ninguna investigación en su contra”, sostuvo el secretario de Estado.
El pronunciamiento ocurre mientras Washington y Caracas avanzan hacia la ejecución de los proyectos anunciados y se esperan nuevos detalles sobre las condiciones contractuales, las inversiones previstas y el calendario para desarrollar los 17 campos petroleros incluidos en el convenio.





